Tanto la Policía Federal como la Policía de Seguridad Aeroportuaria dependen, en última instancia, del polémico funcionario.

BUENOS AIRES.- El ministro de Seguridad de la Nación, Aníbal Fernández, quedó en la mira por la pérdida de los datos del celular de Fernando André Sabag Montiel.
El Samsung A50 que utilizaba el único detenido por intentar atentar contra la vicepresidenta Cristina Kirchner fue peritado por efectivos de la Policía Federal (PF) delante de los miembros del Juzgado Federal que lidera María Eugenia Capuchetti. Como no pudieron desbloquearlo, volvieron con el celular hasta el despacho de la magistrada.
Luego, Sabag Montiel se negó a declarar ante la magistrada. También se negó a aportar datos que permitan utilizar su teléfono celular. Tras esa negativa, el celular fue llevado a Ezeiza para que sea peritado por miembros de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA). Fue llamativo que cuando conectaron el teléfono a la computadora, un mensaje le indicaba que había sido formateado de fábrica.
Con esto, se podrían a llegar a perder pruebas importantes para descubrir el entramado de la causa. ¿El acusado actuó por su cuenta? ¿fue contratado por alguien? Eso podría haberse descubierto si no hubieran formateado el celular.
Tanto la Policía Federal como la Policía de Seguridad Aeroportuaria dependen, en última instancia, del ministro de Seguridad, Aníbal Fernández. ¿Habrá impartido la orden de eliminar cualquier indicio para mantener la causa en un eterno sinfin?
