La entidad crediticia destacó las medidas tomadas por el Gobierno de Javier Milei.
Hugo Roldán
El Federal Noticias
El último informe del Banco Mundial (BM) asegura que en el 2024, la economía de la República Argentina, será la economía Latinoamericana con mayor contracción de su PBI, a la vez que en 2025 se transformará en la que exhibirá el mayor rebote.
La entidad crediticia presidida por Ajay Banga, realizo un ajuste drástico en sus estimaciones sobre del PBI argentino: en enero había calculado que el país crecería este año 2,7%. Sin embargo, en abril pasado cambió la proyección y estimó una caída del -2,8%, que ahora considera que será del -3,5%.
Para el próximo año, el BM considera que Argentina será el país de la región con la mayor recuperación, del 5%, una proyección que supera la estimación de enero de la entidad, cuando consideraba que el rebote sería más leve, del 3,2%, para el año próximo.
El Banco Mundial tiene una cartera de créditos de U$S 8500 millones con el país; el Gobierno pretende que buena parte de estos dólares pasen de proyectos específicos directamente a las arcas del Tesoro.
Para los técnicos del Banco, la inflación Argentina llama la atención por su alto nivel, que hace que escale el promedio de todo el resto del subcontinente: en comparación, siempre según el Banco Mundial, las otras economías latinoamericanas exhibirán una caída fuerte de la inflación este año.
El informe de “Perspectiva económica mundial”, difundido este martes en Washington, indicó que “las previsiones de crecimiento para 2024 se han revisado a la baja desde enero, principalmente debido a una marcada rebaja para Argentina, que ahora se prevé que se contraiga este año antes de reanudar el crecimiento el año próximo”. Al respecto, estimó que “la economía argentina se contraerá notablemente, un 3,5% en 2024, antes de repuntar un 5% en 2025″.
El Banco destacó que el gobierno de Javier Milei “está tratando de hacer frente a los importantes retos económicos del país con un nuevo enfoque político basado en parte en la consolidación fiscal y el reajuste de los precios relativos, incluido el tipo de cambio”. Por esta razón, “se espera que la inflación siga siendo elevada este año, aunque disminuyendo a un ritmo rápido”, como ocurrió al menos hasta mayo en términos mensuales.
