
BUENOS AIRES.- El Gobierno de Alberto Fernández consiguió dictamen en la Comisión Bicameral Mixta de Movilidad Previsional de la Cámara de Diputados para lograr el ajuste en las jubilaciones, a partir de la próxima movilidad jubilatoria.
Con este proyecto, las jubilaciones aumentarán dos veces por año, en marzo y en septiembre y el incremento estará basado en los salarios y en la recaudación. Con la ley de movilidad jubilatoria aplicada durante el gobierno de Mauricio Macri, las jubilaciones aumentaban cada tres meses y también incidía la inflación, que con este nuevo proyecto no será tenido en cuenta.
¿Por qué es un ajuste la nueva ley de movilidad jubilatoria? Sencillamente porque está atado a la recaudación. El Gobierno decidió incrementar los impuestos y el presidente de la Cámara de diputados, Sergio Massa, tiene en carpeta la creación de nuevos tributos. En Argentina es una regla: mayor impuestos, más evasión. Esto será un bumerán para el gobierno ya que en vez de recaudar más, seguramente generará menos ingresos. En un momento de crisis, las empresas recortan dos gastos: publicidad e impuestos. El banquero recientemente fallecido Jorge Brito había señalado en una de sus últimas entrevistas que la ley para que paguen impuestos las grandes fortunas iba a provocar una rebelión fiscal.
Desde que el presidente Alberto Fernández derogó la ley de movilidad sancionada en diciembre de 2017, los haberes jubilatorios fueron incrementados a través de decretos, siempre por debajo de lo que les hubiese correspondido por la ley del gobierno macrista.
Alberto Fernández en campaña prometió un aumento del 20 por ciento a los jubilados y esos fondos iban a salir de las Leliq. No sólo mintió porque no otorgó tal aumento, sino también los intereses que paga el gobierno por esos bonos se incrementó notablemente. Es decir, Fernández congeló las jubilaciones para pagar las Leliq.
]]>