Este lunes el Gobierno de La Rioja informó a la Bolsa de Comercio de Buenos Aires la imposibilidad de pagar los 26 millones de dólares intereses de su bono verde, iniciando lo que se prevé será una escalada. El gobernador Quintela le echa la culpa al presidente Milei de este episodio.
Jorge Brizuela Cáceres
El Federal Noticias


En apenas dos carillas y con la firma del ministro de Economía y Finanzas Públicas riojano, contador Jorge Quintero, el gobierno de Ricardo Quintela informó este lunes a la Bolsa de Comercio de Buenos Aires SA que «la Provincia enfrenta limitaciones en su capacidad de pagar capital e intereses con fecha de pago operada el24 de febrero de 2024 bajo los bonos internacionales con vencimiento en 2028».
Ante la situación, el gobierno de La Rioja «ha contratado asesores financieros y legales y tiene la intención de iniciar consultas con los tenedores de bonos para llegar a un acuerdo amigable y consensuado» y agrega que «la Provincia realizará sus mejores esfuerzos para abonar en el menor tiempo posible el monto de intereses adeudados».

La historia del famoso «bono verde» riojano data de febrero de 2017 cuando el entonces gobernador Sergio Casas, acompañado del ex gobernador Luis Beder Herrera, su ex vicegobernador Néstor Gabriel Bosetti, el ministro de Hacienda Ricardo Guerra (luego senador nacional), el ex presidente del Parque Eólico Arauco SAPEM Fernando Carbel, y los hermanos Federico y José María Bazán (miembro del directorio del estudio jurídico Bruchou & Funes de Rioja, asesores de la operación) anunciaron la colocación la colocación de 200 millones de dólares en títulos de deuda pública para la provincia. El reintegro será efectuado por la empresa Parque Eólico Arauco. Este anuncio lo hicieron junto a la UBS (Unión de Bancos Suizos).

En diciembre del mismo año colocaron 100 millones dólares más en títulos públicos, donde viajó una comitiva integrada por el ministro de Hacienda Ricardo Guerra, el presidente del PEA Fernando Carbel, los directivos del Banco Rioja Ángel Ávila, y nuevamente Federico Bazán (por el Banco) y Julio César (por el estudio jurídico). De esta manera se completó el monto de 300 millones de dólares.

En agosto de 2020, las declaraciones del interventor del Parque Eólico Arauco, el economista Ariel Parmigiani, fueron demoledoras: dijo a distintos medios que la empresa tenìa «un pasivo económico gigante», que «en 12 años del Parque Eólico la gente no vio ningún beneficio» y que «se manejaba como si fuera una pyme y lo que necesitamos es llevarla a otra escala». Ya en ese entonces se indicó que el pasivo rondaba los 600 millones de dólares. Una de las declaraciones mas fuertes del recién designado directivo fue que «uno de los problemas es que la totalidad de ese dinero no fue a obras sino que hubo mucho gasto financiero en el medio, sobre todo en el pago de intereses del bono. No se terminó de invertir lo que se dijo que se iba a invertir porque hubo muchos gastos financieros por otro lado y haciendo frente a otros créditos y al crédito en si. Esto derivó en que se debían haber terminado dos parques al menos y se terminó uno solo y con deuda». Esto motivó una denuncia de legisladores opositores ante la fiscalía general de la provincia.
Ya en diciembre de 2022 el gobierno debió vender el Parque Eólico Arauco II, que fue adquirido por Pampa Energy, por US$ 171 millones. Según algunos especialistas este precio apenas cubrió el costo del equipamiento.-
