El intendente Leonardo Boto, ordenó instalar una cámara que infracciona a vehículos por transitar una avenida a más de 40 km/h.
Hugo Roldán
El Federal Noticias
BUENOS AIRES.- Durante el fin de semana tomó estado publico que el intendente kirchnerista de la localidad de Luján, Leonardo Boto, generó un escándalo a raíz de un sistema ilegal de fotomultas, que llegan al valor de $ 332.000 cada una.
Hay vecinos con más de 140 infracciones a causa de este mecanismo, alcanzando una suma a pagar que supera el costo de sus vehículos.
La fotomulta de la polémica, que amenaza con fundir a varios vecinos que a diario transitan por la zona, fue instalada en la Avenida 25 de Mayo, catalogada como calle por el municipio, más allá de que tenga un solo carril de cada lado.
La cámara se programó para detectar como acción plausible de infracción el que los vehículos transiten por dicha “calle” a más de 40 kilómetros por hora, cuando el régimen de contravenciones de Tránsito, al que suscriben la provincia de Buenos Aires y los Estados locales que la integran, establece que el piso de velocidad mínimo para establecer multas es de 60 kilómetros por hora.
La ilegalidad del accionar del intendente Kirchnerista, respecto al montaje del sistema de fotomultas en cuestión, reside en dos aspectos: por un lado en la catalogar a una avenida como calle y en bajar el piso de velocidad para establecer infracciones.

Ante la polémica y la indignación generalizada de los vecinos de la localidad de Jauregui y el Partido de Luján, el jefe municipal declaró a la prensa local, que “la cámara estaba funcionando mal” y anunció el retiro de la cámara.
