Un empresario de Bariloche que seleccionó a dos parejas, para estar a cargo de firmas por las que se desviaron U$S 42 millones.
Hugo Roldán
El Federal Noticias
BUENOS AIRES.- En las últimas horas tomó estado público a través de un trabajo de investigación periodística del diario La Nación, que las cuatro «sociedades pantalla» por las cuales la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), habría desviado la suma de U$S 42 millones, estaban a cargo de cuatro personas (dos parejas) de Bariloche.
Los periodista del multimedio revelaron un dato clave: el reclutador de estos individuos, que es un empresario hotelero y disc-jockey de la ciudad patagónica con contactos variados, formados en su mayoría cuando fue cónsul honorario de Brasil en la villa turística.
Este reclutador de prestanombres para las «sociedades fantasma» se llama Juan Schreiber, quien a la vez de ser un emprendedor hotelero de Bariloche, se encuentra ligado a la «city» porteña. Él fue quien se encargo de la tarea de seleccionar los perfiles “adecuados” para estar al frente de las cuatro firmas: Soagu Services, Marmasch, Velp y Velpasalt.
Detrás de esas cuatro empresas intermediarias había dos parejas, que se toparon con la oportunidad de hacer dinero fácil intermediando en el presunto desvío de fondos millonarios.
Una de las parejas se integra por Alejandro Ojeda-Jara, que era la cara de Soagu Services, y Mariela Marisa Schmalz, rostro de Marmasch. Antes de formar parte de la estructura diseñada por Schreiber, trabajaban en un comercio de decoración y en una farmacia ubicadas en la zona céntrica de Bariloche.
De pronto, la vida de ambos comenzó a cambiar misteriosamente con viajes internacionales, cirugías estéticas y compras en el exterior, que no compatibilizaban con sus perfiles de trabajadores comerciantes. Al saberse de su presunta participación en el esquema, Mariela Schmalz, según La Nación, afirmó que “nos robaron la identidad, no conocemos a Tapia ni a nadie de la AFA”.
La investigación indica que, Ojeda Jara y Schmalz viajaron dos veces a Miami, por invitación del reclutador, y la fecha de sus traslados coinciden con la fundación de las firmas de las que estuvieron a cargo.
La otra pareja al frente de las sociedades pantalla se compone de Roberto Salice, quien ponía la cara en Veltpasalt y Verónica López, quien hacía lo propio en Velp.
Salice y López también habrían viajado a la ciudad norteamericana para abrir las sociedades con su firma en 2021. A partir de entonces, comenzaron a recibir, al igual que las otras dos empresas, transferencias millonarias de TourProdEnter, la firma de Javier Faroni.
Las evidencias revelaron que estos prestanombres, no estaban al tanto del movimiento de los U$S 42 millones, ni tampoco tuvieron contacto directo con Faroni, el intermediario entre las parejas y el empresario fue el reclutador, quien fungió como creador de las sociedades en Miami, pero después se mantuvo al margen del manejo de fondos. Dicha tarea pasó a manos de una o varias financieras que trajeron los fondos a Buenos Aires.
En este entramado desintegrado en cuanto a que las partes intervinientes, salvo los jefes (presumiblemente Claudio Tapia” y Pablo Toviggino) y principales subalternos, como Faroni, no conocían la información completa del volumen monetario manejado, los participantes, en tanto prestanombres, no dieron su consentimiento por caridad, sino que recibieron una parte de lo desviado. Esto se refleja en el hecho de que una de las parejas involucradas realizó una inversión inmobiliaria en el centro de Bariloche.

