Roberto Sabo, de 48 años, fue asesinado ayer al mediodía en Ramos Mejías, partido de La Matanza por una pareja de delincuentes que se habían dado a la fuga en un auto robado. Están detenidos.

BUENOS AIRES.- El asesinato de Roberto Sabo, un kiosquero de Ramos Mejías, partido de La Matanza, desató la furia de vecinos del lugar que, junto a familiares de la víctima, hicieron una multitudinaria marcha para protestar contra el gobierno de Axel Kicillof, a una semana de las elecciones.
Pero las críticas no fueron solo para el gobernador, sino también para el intendente de La Matanza, Fernando Espinoza. «Basta de inseguridad en La Matanza», «Chau Espinoza» se leía en algunos de los carteles que llevaron a la movilización.
De la marcha también participó Pedro Sabo, padre de Roberto. Entre lágrimas, dijo: “Quiero justicia, quiero pena de muerte para los chorros. Quiero que me devuelven a mis hijos, quiero que se encarguen de la seguridad”.
Y agregó: “Saquen a esta manga de delincuentes, a estos kirchneristas que desde que vinieron al gobierno pudrieron toda la juventud”.
«Estoy muy enojada; detrás de cada muerte hay una condena que no se cumplió. Todos los días es uno, mientras que los políticos que los políticos van con guardaespaldas, la gente se muere de hambre y nos matan como hormigas», dijo una de las asistentes a la marcha.
Cuando la movilización se iba haciendo masiva, la Policía bonaerense valló la zona de la comisaría segunda, para evitar que los manifestantes fueran a la sede policial. Esto generó forcejeos y momentos de tensión entre la policía y los vecinos.
Juan Carlos Blumberg, padre del joven secuestrado y asesinado en Moreno en 2004, se acercó “a acompañar a la gente”. “Es lamentable que la policía no deje expresar en libertad, esto es una vergüenza”, dijo, y remarcó: “Tenemos un gobierno de chorros y delincuentes, así que este domingo hay que saber votar bien”.
Antes de las 20, manifestantes se lanzaron a las vías del tren Sarmiento, con dirección a Moreno. Algunos vecinos arrojan petardos y exigen seguridad en La Matanza. “Tiene que enterarse el mundo lo que está pasando en Ramos Mejía, en La Matanza, en la Provincia, en la Argentina: nos están matando. Sé que esto no está bien (por el corte del ferrocarril), lo sé, pero a ver si nos escuchan de una vez”, dijo una mujer, en la protesta, y dijo, en diálogo con LN+: “Ustedes se van y estamos a expensas de todos los chorros que este gobierno largó”.
Roberto Sabo tenía 48 años y fue brutalmente asesinado, mientras atendía su kiosco, por una pareja de delincuentes. Sabo tenía dos hijos, de 25 y 18 años, respectivamente.
