
Entre las cuestiones que mencionan, expresan:
“Los y las becarias de ciencia y técnica, básicamente, nos emplean para realizar tareas de investigación, pero, como recién iniciamos tenemos pocos o ningún derecho laboral.
Es decir, la patronal, que es el Estado Nacional, no nos hace aportes jubilatorios, no tenemos antigüedad y no percibimos aguinaldo ni ningún tipo de indemnización en caso de despido.
Recién hace poco empezamos a tener cobertura médica con una obra social y algunas licencias como la de maternidad. Pero muchas de nuestras herramientas de trabajo como computadoras, libros, cursos, congresos y viajes salen de nuestros bolsillos”.
El organismo indica que ya hubieron 2 prórrogas y una tercera no podría ser solventada económicamente aunque aseguran la continuidad de la cobertura de la obra social hasta fin de año.
Uno de los posteos de la cuenta de Facebook Jóvenes Cientificxs Precarizados que nuclea a los becarios, solicitan: «Si todavía no lo hiciste, firmá el petitorio con la carta abierta al Presidente y a las autoridades de CyT y Universidades apoyando el reclamo #NiunCientificxEnLaCalle impulsado desde la Asamblea Nacional de Becaries ¡Ya llegó casi a las 500 firmas! Ayudanos a seguirlo difundiendo».
De esta manera han comenzado una campaña virtual para visibilizar el reclamo de Científicos becarios para «Científicos de Gobierno» a fin de resolver la continuidad de becas que quedarían sin efecto a fines de julio.
Por el momento el reclamo se basa en redes sociales, asambleas virtuales y una Carta para hacerle llegar al Presidente de la Nación.
«El CONICET es una de las instituciones que mayor cantidad de becaries emplea en la Argentina. Entramos por un concurso y nuestro “contratos” es por una beca doctoral de 5 años, en la cual se supone que, como mínimo, completes un doctorado nacional, pero además debes realizar publicaciones en revistas científicas especializadas, es decir, evaluadas por pares y diversas tareas dentro de los equipos de investigación en los cuáles partícipes. Y una vez que te doctoraste tenés que volver a postularte a otro contrato, la beca posdoc, por 2 años más. Todo esto con la obligatoriedad de ser exclusivo en Conicet, es decir, no podés hacer prácticamente nada para ganar antigüedad en otro trabajo o ir haciendo antecedentes para un plan B por si te quedas sin trabajo. En cualquier otro laburo podrías hacer juicio”, cuentan quienes viven este tipo de contrataciones, al medio La izquierda Diario.
Y agregan que: » Hacen pasar a la beca como si fuera un “privilegio”, como que te pagan para que vos “te formés” mientras que lo que realmente pasa es que la gente trabaja para entrar a la carrera y tener un laburo en blanco. Eso genera un ambiente bastante exitista, donde terminás sacrificando un montón de aspectos de tu vida. Muches, si no la mayoría de les compañeres, postergan cosas como los amigos, sus pasatiempos, incluso tener hijes para entrar. Pero todes esos que dicen que “la beca es un privilegio”, que en general son los que conducen los organismos, no te dicen que los índices por los cuáles se mide el éxito del CONICET es por el volumen de publicaciones, al cual les becaries hacen las contribuciones más gruesas, porque están metides en esa carrera neurótica por producir más en el menor tiempo posible para no quedarse afuera. Es decir, que fomenta un modelo de ciencia “barata” porque somos el sector más numeroso y más precarizado que produce la mayor cantidad de papers. Es un poco perverso. Créeme que al final de esa carrera terminás quemado”.
La precarización laboral que tanto se le achaca a empresas que apuestan al país, es más que evidente en manos de políticas públicas del propio Estado, que lejos de valorar la educación científica la reduce a un relato sobre su importancia para el desarrollo del país.
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