En la última audiencia expusieron los negociados con los corredores viales y el perfil autoritario del ex-presidente, para obtener sobornos.
Hugo Roldán
El Federal Noticias
BUENOS AIRES.- En el contexto de la audiencia N° 13, de la causa Cuadernos de las Coimas, los testimonios se centraron en los negociados de los corredores viales, que tiene al ex-funcionario kirchnerista Claudio Uberti, como principal testigo arrepentido, además de ocho empresarios.
Uberti figura como nodo elemental que conecta varios puntos de la historia de la corrupción durante los gobiernos kirchneristas entre 2003 y 2025. Luego, se reconvirtió como arrepentido y detalló los pagos de empresas al gobierno de Néstor Carlos Kirchner (2003-2007).
La UIF dio lectura a la confesión hecha por Uberti en 2018, en los que se revelan momentos que demuestran el autoritarismo y la cleptocracia del kirchnerismo en el poder.
“Desde 2003 hasta agosto de 2007 fue así. Primero le llevaba 150.000 dólares al despacho del ministro Julio De Vido, luego se lo llevé personalmente al despacho presidencial, y se los entregaba en un maletín a las manos de Néstor Kirchner“. En respuesta, según este relato, el ex-presidente le dijo al ex-funcionario K: “Me tenés que entregar más, acordate que te voy a hacer cagar”. lo amenazó.
Uberti también afirmó en su declaración, que uno de los empresarios, Marcelino Aznar, propuso una entrega del 10% de la explotación de dos estaciones de servicio de un corredor vial en un supuesto soborno de 50.000 dólares. A su vez, De Vido, le dijo “agarralo pedazo de pelotudo, que lo voy a ver al malo” (refiriéndose a Néstor Kirchner) que es una buena noticia.
El ex-funcionario declaró que una de las primeras veces que fue a ver a Kirchner, en 2005, le llevó la recaudación de los corredores viales. El ex-presidente siempre le preguntaba si eran euros o dólares. En una ocasión le llevó paquetes de pesos, euros y dólares. En respuesta, Kirchner agarró a patadas el paquete de pesos y lo tiró por el despacho. “Kirchner era un suplicio. Si con Néstor era imposible trabajar, con Cristina (Elisabet Fernández) era mucho peor”, expresó en el relato.
Los testimonios de los empresarios involucrados en el esquema de corrupción, apuntan a Claudio Uberti, como el funcionario que realizaba el trabajo sucio de hacerles llegar la extorsión permanente a la que los sometía Néstor Kirchner, para obtener sobornos a cambio de obras públicas.
Los funcionarios arrepentidos se victimizan, al aducir que fueron víctimas en tanto eslabones de la cadena de mando que accedía a ese dinero, cuya mayor parte se quedaba en la cúspide del poder kirchnerista.
El empresario Marcelo Marcuzzi, brindó detalles sobre la presión que ejercía Uberti, a la vez presionado por Kirchner y De Vido.
Ante una negativa a pagar el 10% de una concesión en 2004, Uberti le respondió a Marcuzzi con un gesto amenazante de una pistola apuntando a la frente, y que si no pagaba nada, tenía la “orden de Néstor Kirchner de hacernos mierda”, a lo que agregó que este mismo funcionario se había comunicado nuevamente con Marcuzzi “profesando amenazas de todo tipo”: desde multas arbitrarias que derivarían en la ruina de la concesión, hasta acciones orientadas a fundir a las empresas integrantes y sus miembros en forma personal”. También detalleó la obligación de asistir a actos proselitistas.

