Gastronómicos protestaron frente a la Casa de Gobierno y en el domicilio de la ministra de Salud, Rossana Chahla, porque la provincia retrocedió de fase.

SAN MIGUEL DE TUCUMAN.- La decisión del gobernador Juan Manzur de hacer cerrar los gimnasios y los locales gastronómicos provocó una multitudinaria protesta frente a la Casa de Gobierno, que luego se trasladó hasta el domicilio de la ministra de Salud, Rossana Chahla.
«Que se vayan todos, que no quede ni uno solo», cantaron los manifestantes vinculados al sector gastronómico. El efecto Eduardo Duhalde se hizo sentir en el jardín de la república. El ex presidente había señalado en un programa de televisión que la gente estaba cansada de la cuarentena y que veía un escenario similar al 2001. Inclusive mencionó la posibilidad de un golpe de estado.
Lo cierto que en Tucumán la gastronomía era uno de los sectores más golpeados por las decisiones de Manzur y su equipo. Fueron el primer sector en cerrar y el último en abrir. Y hace un par de semanas, el gobierno obligó a que cerraran sus puertas a las 22, de modo que ya nadie podía cenar afuera.
La ministra de Salud Rossana Chahla era una de las que sonaban como posible candidata a diputada nacional o senadora en las elecciones del próximo año. Al parecer, Manzur deberá buscar otras alternativas.
El concejal de Yerba Buena Alejandro Sangenis cruzó muy fuerte al gobernador y a la ministra de Salud. «Las erráticas y antojadizas disposiciones del gobierno de Manzur, junto a la ministra Chahla, muestran el desconcierto que tienen a la hora de combatir esta pandemia realmente. El cierre de bares y gimnasios en Yerba Buena, que cumplieron a rajatabla con los protocolos de sanidad, es responsabilizar a estos sectores de su propia ineficacia a la hora de testeos y restringir la circulación comunitaria», cuestionó.
«En la disposición del COE hay una clara discriminación con respecto a otros sectores que seguirán activos. Es hora que estos millonarios funcionarios dejen de pensar en esta pandemia como una oportunidad de incremento patrimonial personal para aplicar políticas públicas en beneficio de la gente, empresarios y trabajadores», concluyó Sangenis.
«Los tucumanos tenemos que convivir con el virus. El desastre económico que va a causar estas medidas son incalculables», agregó el concejal de Yerba Buena Alvaro Apud.
Benjamín Sánchez, hermano del jugador de los Pumas tucumano, Nicolás Sánchez, también fue muy duro con los funcionarios nacionales.
«Tuvieron 6 meses para preparar, prevenir y blindar la provincia (ya que acá no había circulación) y no pudieron. Ahora comienza el pico y nos vuelven a encerrar e impedir laburar por tiempo indeterminado. Renuncien inoperantes», fustigó.
A menos de una semana de los dichos de Duhalde, en Tucumán ya empezaron a pedir que se vayan todos. Y eso que Perón decía: «Para un peronista no hay nada mejor que otro peronista».
