
Por Osvaldo Lombardi*
EL FEDERAL NOTICIAS
“La pandemia puede ser una oportunidad para estar más en contacto con nuestro sentido de propósito” Daniel Goleman. Psicólogo. La Nación, pag.22, 22/11 2020
Me llegan múltiples flyers sobre jornadas dedicadas a diferentes temáticas ligadas al turismo, la mayoría desde el sector público, algunas ligadas al sector académico y muy pocas ligadas al sector privado. Uno se imagina que son tiempos de reflexión y acción, no de la mera acumulación de datos.
También en los medios, especialmente aquellos dedicados al turismo uno puede ver las ofertas de operadores y las declaraciones de los funcionarios y sus posiciones ante la crisis. También salta a la luz las peleas de dirigentes que se producen en el sector privado. Parece como que nada está pasando.
La actividad turística y por ende todas las actividades y servicios conexos que no tienen una sustentabilidad económica en la demanda interna de sus propios territorios está en crisis y esa es una realidad inalterable. Por ello la inteligencia en crear los escenarios en búsqueda de una demanda creciente son imprescindibles en esta coyuntura. No lo vamos a lograr si seguimos actuando como si no pasara nada y esperando el milagro de la vacuna.
La Ciudad de Buenos Aires hoy tiene un fuerte desafío. Se le abren las fronteras de sus mercados principales, los países limítrofes y se abren las puertas para el interior del país.
Como enfrentar ese desafío requiere una fuerte reflexión sobre la gestión turística y que hizo todos estos años para generar una oferta sólida, que no lo parece, a la luz de un reciente estudio realizado por académicos del turismo donde se resalta una performance de crecimiento casi nulo a lo largo de casi dos décadas. Protagonistas de gran parte de esos años de gestión donde se acrecentó la burocracia estatal, hoy tratan de relatarnos cuál es el camino relativo de salida.
Pero no solo la gestión turística tiene un desafío, la gestión cultural aparece con un doble desafío, proponer acciones para los ciudadanos y acciones que incluyan a los visitantes. Proponer acciones dirigidas al rescate de los valores ciudadanos, al cuidado y difusión de nuestro patrimonio, a crear unidades de negocios conexas, a fortalecer la identidad ciudadana, a crear escenarios para el desarrollo de las actividades culturales y el arte, a proyectar una imagen de ciudad cultural al mundo y a generar una alianza definitiva con la gestión turística para estructurar ofertas basadas en experiencias patrimoniales claves para el desarrollo del turismo cultural contemporáneo.
Un artista plástico cuyo estudio está en barracas me llamó muy contento porque había recibido su primer grupo de visitantes desde que empezó la cuarentena eterna. Una agencia había comenzado a operar con residentes del AMBA y ya tenía reservadas varias fechas. Un comienzo. Todo lo que parece poco es un comienzo. Si los actores principales del turismo y aquellos que indirectamente participan de los beneficios de la actividad comienzan a entenderse en una inteligencia que los fortalezca creando ofertas segmentadas pero innovadoras estamos ante un primer paso. El segundo paso será lisa y llanamente captar demanda. Una demanda reacia y temerosa.
No serán las mismas y repetidas estrategias de marketing que ya eran obsoletas antes de la pandemia. La Ciudad de Buenos Aires debe volver a enamorar. Su juventud, sus barrios, sus polos gastronómicos, sus bares con historia, su arte, su patrimonio escondido u olvidado por sucesivas gestiones, sus expresiones musicales, sus paseos al aire libre son parte de los recursos que se deben consolidar como ofertas articulados con los servicios necesarios desarrollando nuevos productos que satisfagan las necesidades del viajero y que tienten al residente o al excursionista a ser turistas en un territorio propio o de cercanía.
¿Porqué no tentar al residente del conurbano bonaerense a vivir noches mágicas en la ciudad?. Es parte de ese comienzo.
La comercialización es otro de los puntos centrales, ganar demanda es el desafío central. Buen producto y precio justo es la base de la competitividad, pero se debería repensar los canales de comercialización. Hoy la mayoría de las web son pésimas. Aburridas por uniformadas y muchas veces con información y mensajes poco claros.
El hotelero tendría que ser un anfitrión nato y como buen anfitrión no solo debería atender al turista como en su casa sino acompañarlo en su visita, no dejando el tema al azar sino que las salidas sean parte del producto. No vendan solo camas, vendan visitas. Y trabajen junto a los agentes de viajes para abrir mercados y para organizar productos turísticos innovadores.
Estamos hablando de recrear un sistema receptivo paso a paso donde cada actor tenga algo que ofrecer y algo que ganar. El rol del estado será entonces apoyar estas iniciativas y no reemplazar al sector privado. Se pueden hacer licitaciones para el servicio de visitas guiadas a distintos puntos de la ciudad contemplando un precio justo y no hacerlas contratando personal propio. El ejemplo de esto es lo que viene haciendo el Teatro Colón hace muchos años donde sus visitas son realizadas por una prestigiosa agencia de viajes. . ¿Apoyamos al sector privado o generamos un turismo de estado?
¿Acordamos un plan de marketing coyuntural para enfrentar la crisis en conjunto con los actores involucrados en el sistema turístico de la ciudad o seguimos inventando jornadas a ver si se nos cae una idea y de paso mostramos que hacemos algo?
¿Apoyamos la mantención de una central de reservas para vender las experiencias turísticas que ofrece la ciudad? ¿Se articulan estos esfuerzos con el sector privado y con las otras áreas que son parte de la oferta turística de la ciudad? ¿Cuáles son los instrumentos que reflejan esa articulación? ¿Existe o existía un Visit Buenos Aires como instrumento de comercialización, pero fundamentalmente como concepto?
Cuando hablamos de repensar el sistema turístico receptivo de la Ciudad de Buenos Aires deberíamos hacermos estas y muchas preguntas más. El objetivo no solo debe ser transitar la coyuntura, sino buscar una visión común y acciones que la representen para consolidar la actividad en el futuro. Ir del escenario de lo posible al del crecimiento sostenido.
En síntesis encontrar el sentido de propósito. –
*Osvaldo Lombardi – Ex Director Nacional de Modernización y Competitividad de la ex SECTUR (actual MINTUR) Ex Director General de Turismo de la Ciudad de Buenos Aires. – ojlombardi@gmail.com
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