
BUENOS AIRES.- El legislador porteño del Frente de Izquierda, Gabriel Solano, cuestionó al jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, por la respuesta que dio sobre las negociaciones con el fondo Covax, que malograron la adquisición de vacunas Pfizer por parte de la Argentina.
«Es un escándalo lo que acaba de confesar Cafiero. Admitió que el gobierno renunció a comprar más de 8 millones de vacunas para ahorrarse 60 millones de dólares. Ese ahorro se pagó con vidas de miles de personas», tuiteó el dirigente del Frente de Izquierda.
Solano difundió una imagen con parte de una respuesta que leyó Cafiero en el informe brindado ante el Senado de la Nación. «Un modelo que se llama compra opcional y un modelo que se llama compra compromiso. Las características fundamentales entre la compra opcional y la compra compromiso es que la compra compromiso, por cuestiones vinculadas con procedimientos de aprobación de la vacuna y precio, le tocan a cada país que haya suscrito ese tipo de convenio una determinada cantidad de dosis», respondió Cafiero.
Por el contrario, la compra opcional, que es la copra que hicieron la Argentina y México, es más adecuada a los países que tienen formato de compra bilateral. Es decir, que tienen negociaciones bilaterales con proveedores a través de contratos. Ese modelo de compra permite que, a medida que el fondo COVAX va celebrando contratos con distintos desarrolladores y proveedores de vacunas, ponga a disposición de los países lo que ellos llaman una pre asignación. Una distribución de dosis disponibles conforme al criterio de solidaridad descripto», agregó Cafiero.
Por último, pero no por eso menos polémico, Cafiero se refirió al tema económico. «Se optó por un mecanismo del 10% de las dosis por una evaluación de costo-beneficio y oportunidad. De haber sido una mayor cantidad de dosis, se debería haber anticipado mayor cantidad de dólares contra un contrato que no ofrecía, en ese momento, ninguna garantía respeto del plazo de entrega, vacunas a entregar y condiciones contractuales. Ahora, si se hubiera elegido cubrir un 20% de la población, se tendría que haber anticipado más de 60 millones de dólares en aquel momento y la situación que tendríamos hoy sería igual a la actual. Es decir, se estaría esperando que se celebren contratos y prontos a recibir las primeras vacunas que se ajustaron ahora. En ese sentido, fue una relación costo – beneficio más que oportuna», finalizó Cafiero.
Parece que el jefe de Gabinete tiene la bola de cristal y sabe qué hubiese pasado si hubieran puesto los dólares para comprar las vacunas Pfizer, que ya entregó dosis en todos los países de latinoamérica menos en la Argentina, Cuba y Venezuela.
«De la economía se vuelve, de la muerte no», decía el presidente Alberto Fernández. Por guardar 60 millones de dólares, se hubiesen evitado miles de muertes en la Argentina.
