El viceministro de Justicia Sebastián Amerio, realizó la presentación formal.
Hugo Roldán
El Federal Noticias
BUENOS AIRES.- En la jornada de ayer, el Gobierno dio inicio a su plan para intervenir todos los registros automotores del país. Es un proceso comandado por el Viceministro de Justicia, Sebastián Amerio, que ya hizo la presentación formal.
La nota firmada por Carlos Medina, subsecretario de Asuntos Registrales del Ministerio de Justicia, fue dirigida al Secretario de Justicia, y da por iniciado el proceso para revocar las intervenciones vigentes o nombrar a nuevos interventores, en más de un centenar de registros automotores.
En Argentina existen 1.557 registros de la propiedad automotor, para un mercado que mensualmente realiza unas 180.000 transferencias o inscripciones entre automóviles, motocicletas y transporte pesado, incluyendo maquinaria agrícola. En 2022 hubo 407.532 operaciones de 0km, 1.589.000 de usados, 410.955 de motos nuevas y 401.562 de motos usadas.
El sector suma 2.809.049 trámites, un promedio de 150 por mes por cada oficina. Hay registros con mucho mayor volumen por su ubicación y jurisdicción.
El sistema registral depende de la Dirección Nacional de los Registros de la Propiedad del Automotor (DNRPA) y funciona en la órbita del Ministerio de Justicia.
Durante la campaña electoral, La Libertad Avanza puso en lo más alto de la consideración pública, la existencia de los registros automotores, al cuestionar el modo de nombramiento de sus titulares incluyéndolos dentro de los privilegios de la “casta política” y enfatizar que forman parte de un sistema que el nuevo gobierno desmantelaría como parte de su reorganización de los organismos públicos.
Recordamos que en reiteradas oportunidades, Javier Milei dijo que cerraría los registros automotores y anularía el impuesto de sellos y los aranceles de patentamientos y transferencias de vehículos.
“En Argentina hay que pasar por 6 ventanillas para hacer los trámites. En Chile y Perú es sólo una y en México son 2. En Estados Unidos es también una sola, pero a la que se concurre después de haber hecho toda la operación entre vendedor y comprador, quienes no tienen siquiera que ir juntos porque uno va a retirar el título y otro a entregar un formulario en el que dice que ese auto ya no es de su propiedad desde la fecha que lo entregó y firmó los papeles de venta”, comentó a la prensa, un experimentado en el mercado de autos usados.


