El sacerdote mendocino a cargo de la Diócesis La Rioja difundió un comunicado entre medios oficialistas donde pone en duda lo que dice un acta notarial firmada por él mismo, mediante la cual intima a desalojar un jardín maternal que se creó hace 28 años en el terreno de una capilla barrial.
Jorge Brizuela Cáceres
El Federal Noticias

En este comunicado dice textualmente «esta acción subraya el compromiso del Obispado de La Rioja por mantener la legalidad y el orden en las propiedades de la Iglesia, asegurando así el correcto funcionamiento de las instituciones que operan bajo su tutela» (…) «La comunidad de la Parroquia Virgen del Valle y del jardín maternal «Pimpollos de Nuestro Pueblo» esperan una pronta resolución de este proceso para continuar con sus actividades en un marco de seguridad jurídica».
El acta notarial dice textualmente (que se puede leer aquí) «se intima a partir de la notificación de la presente que con fecha 20 de Diciembre de 2.024, proceda a desocupar el inmueble de referencia, de propiedad del Obispado de la provincia, donde funciona el Jardín Maternal Pimpollos de Nuestro Pueblo, en virtud de estar vencido en contrato de comodato entre las partes». Esto contradice abiertamente el comunicado y demuestra que hubo un arrepentimiento por parte de la iglesia ante el escándalo que produjo la difusión del documento y la situación.

En una fotografía satelital se puede observar que el Jardín Maternal Comunitario ocupa menos de la quinta parte del terreno de la Parroquia, justo al fondo, donde nació hace 28 años, para cuidar a los hijos pequeños de las empleadas domésticas que trabajaban en el barrio Tiro Federal y alrededores.-
