Una monja decidió destapar la olla y se enciende nuevamente una polémica.

En un giro inesperado dentro del conflicto religioso que envuelve a la devoción de la Virgen del Cerro, una carmelita presentó una denuncia contra María Livia Galiano de Obeid y su esposo, Carlos Obeid, por supuesta extorsión en nombre de la «Virgen».
La denuncia incluye acusaciones de privación ilegítima de la libertad, amenazas y coacción, y reactivó uno de los cuatro procesos judiciales abiertos en relación con este polémico caso.
La religiosa, que decidió abandonar el convento de San Bernardo en diciembre de 2022, presentó una carta al vicario judicial de la Arquidiócesis de Salta, Dante Simón. Este documento, ahora considerado prueba documental en la investigación llevada adelante por el fiscal Ramiro Ramos Osorio, detalla una serie de abusos sufridos desde 2014 hasta su salida del convento.
En su relato, la monja describe episodios de violencia, grabaciones de conversaciones privadas y la apropiación indebida de regalos familiares. Afirma que desde la muerte de la priora María de los Ángeles en 2014, la vida en el monasterio cambió drásticamente, con María Livia Galiano de Obeid influyendo en la elección de la nueva priora bajo la supuesta autoridad de la Virgen.
María Livia Galiano de Obeid es conocida por afirmar que desde 1990 recibe mensajes de la Virgen María, que comunica a las monjas del convento. Esta devoción generó una fuerte división en la comunidad religiosa de Salta, especialmente entre el Arzobispado y las monjas de clausura.
La denunciante, quien revela su identidad en la carta y actualmente lucha contra un cáncer, acusa a Galiano de Obeid de manipulación y amenazas en nombre de la Virgen para consolidar su control sobre la comunidad. Según la monja, Galiano de Obeid advertía que si no se seguían sus indicaciones, la Virgen se retiraría del convento, lo cual ejercía una fuerte presión psicológica sobre las religiosas.
