La continuidad del programa hasta el 31 de enero de 2021, puso en alerta por desabastecimiento a referentes de supermercados y autoservicios debido a incrementos en las listas de mercadería.

Víctor Palpacelli, representante del sector indició: “Respecto a los aumentos, hay empresas que se ajustan a lo autorizado, otras que lo hacen a medias y, para categorías que consideran críticas, presentan aumentos mayores. Y otras que aumentan lo que quieren. Las empresas proveedoras, donde pueden, van con aumentos mayores. En algunos casos se imponen, en otros negocian algo y seguramente en algunas nacionales se ajustan a lo autorizado por el Gobierno. Hay algunas empresas que venían respetando los lineamientos, ahora no lo hacen”.
En tal sentido remarcó que hay problemas con el aceite, el arroz y la yerba con variaciones considerables en sus precios.
Además expresó que: «El abastecimiento es muy irregular, en algunos casos hay faltantes por decisiones de la empresa, de no fabricar más determinado producto, otras empresas proveedoras están con dificultades de abastecimiento de propios insumos, ya sea por la suba del dólar o por el contexto local de la pandemia”.
Con este panorama resulta poco probable sostener la actividad en términos reales por los costos que no se han adecuado a la inflación desde el mes de marzo. Peligran cerca de 400.000 puestos de trabajo directo relacionado con el cierre de empresas que no pueden mantener su actividad.
La Comisión Directiva de la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (Copal) en un comunicado expresó su malestar y preocupación en la continuidad del programa sin reajustes.
Indicaron que “resulta insostenible la política de congelamiento de precios y que ello queda reflejado en los distintos aumentos de costos que el sector ha sufrido y que representan un incremento promedio del 26%”.
Frente a este panorama la Secretaria de Comercio indica que desactivarían de manera «progresiva, consensuada y ordenada los Precios Máximos para reforzar Precios Cuidados».
La realidad indica que el poder adquisitivo de los argentinos se ha visto afectado de manera considerable y la política de precios siempre resultó poco efectiva.-
