El Juez Federal Federico Villena autorizó la participación del servicio de alguaciles de Estados Unidos.
Hugo Roldán
El Federal Noticias

Cuando caía la noche del jueves, el Juez Federal Federico Villena, hizo lugar al pedido del Departamento de Justicia estadounidense, que solicitó incautar el avión venezolano-iraní, «detenido» en Ezeiza desde el 8 de junio. La misma petición había realizado la Fiscal de la causa, Cecilia Incardona.
El magistrado también autorizó al servicio de alguaciles de los Estados Unidos, a que participe de un allanamiento del avión en búsqueda de pruebas. El Juez le encomendó medidas de prueba a la Policía de Seguridad Aeroportuaria y permitió la colaboración de agentes del FBI.
Según indica la resolución, el Juez Villena autorizó “una evaluación inicial, la cual incluirá la inspección mecánica, la inspección del lugar de depósito y la subscripción de contratos de depósito y mantenimiento por parte del personal del USMS (Servicio de Alguaciles de los Estados Unidos) y la empresa contratada al efecto”.
El comunicado firmado por el juez Villena agrega: “Se deberá proceder a la extracción de vistas fotográficas de los elementos encontrados, de los lugares donde fueron hallados y de los lugares requisados, realizándose un croquis de estos últimos que ilustre sus dependencias internas y su ubicación externa”.
“Los elementos incautados deberán ser inventariados y reservados en cajas o sobres, que se cerraran y se firmaran en presencia de testigos, las que tendrán que ser entregadas, juntamente con las actuaciones que se labren en consecuencia, a esta sede judicial”, concluye la resolución.
Según un comunicado del Departamento de Justicia de Estados Unidos, desde el 2008 el Departamento de Comercio renueva todos los años una prohibición sobre Mahan Air para involucrarse en cualquier tipo de transacción que esté relacionada con commodities exportados desde Estados Unidos. Por eso, la aerolínea iraní habría violado esa prohibición cuando le entregó el avión a Emtrasur sin la autorización del gobierno que conduce Joe Biden. La situación se habría agravado cuando entre febrero y mayo de 2022 Emtrasur permitió que la nave volara desde Caracas a Teherán y Moscú.
