La organización mundial de comunicaciones GSM, mayor entidad de telecomunicaciones en el mundo indicó que el DNU firmado por el Presidente Alberto Fernández, «va en detrimento de más conectividad para la sociedad».

El Gobierno declaró «servicios públicos esenciales» a la telefonía celular, a Internet y a la televisión paga y congeló las tarifas hasta el 31 de diciembre cosechando una ola de críticas de diversos sectores políticos y en redes sociales sobre el impacto en las inversiones y en las propias comunicaciones del país.
El comunicado emitido por la entidad señaló que las «medidas que modifican las estructuras de precios en mercados, en competencia con una proporción significativa de insumos dolarizados, resultan regresivas en materia de inversión en infraestructura digital y nuevas tecnologías».
Aseguró que lejos de garantizar el acceso a todos los ciudadanos, las disposiciones «ponen en riesgo la calidad de los servicios para el consumidor y la ampliación de la conectividad», lo que podría redundar en un aumento de la brecha digital.
GSMA destacó también que la «certidumbre jurídica y la previsibilidad a mediano y largo plazo» son ejes fundamentales para la industria de telecomunicaciones, ya que se trata de un sector que requiere de inversiones intensivas de capital todos los años, para garantizar su actualización tecnológica, niveles de calidad de servicio y la competitividad del país.
Además, la Asociación llamó al diálogo entre todas las partes, previo a la implementación de estas nuevas regulaciones. Remarcó: «La necesidad de coordinación es aun más crucial en este momento de emergencia sanitaria, en el que la industria de telecomunicaciones trabajó desde el inicio para garantizar la continuidad de los servicios, velando por la seguridad de sus colaboradores y clientes, y acompañando todas las disposiciones oficiales, incluyendo el congelamiento de tarifas hasta el 31 de diciembre».
Son tiempos donde se requieren mesas de discusión más amplias para articular medidas que involucren a otros sectores y no inconsultas y enunciadas vía Twitter.
Entre sus argumentos, puestos a consideración en entrevistas mediáticas, el Presidente Alberto Fernández indicó que tomó la decisión cuando se enteró que 6000 chicos de la Ciudad de Buenos Aires no contaban con conectividad.
Alcanzaría con un simple relevamiento en el país y el conurbano bonaerense, de mayor densidad poblacional, para darse cuenta que la conectividad y otros servicios esenciales, como el agua y las cloacas o luz, siguen siendo una deuda pendiente que el coronavirus dejó al descubierto.
Lejos de resolverse unilateralmente requiere consensos y profundidad en el análisis con todos los actores involucrados.
En tal sentido, en apenas 48hs de firmado el Decreto la Empresa Telecom Argentina, una de las principales del sector comunicaciones retiró una inversión de 600 millones de dólares por el cambio de reglas de juego en el país.
Uno de los primeros impactos negativos de la medida que dificulta aún más los escenarios post-pandemia con indicadores económicos muy poco alentadores.
