El juez Federal Sebastián Casanello reveló que se utilizaron dos firmas para justificar gastos y emitir cheques a favor de Rumbos SRL.
Hugo Roldán
El Federal Noticias
BUENOS AIRES.- La Justicia Federal investiga operaciones fraudulentas, en las que se sospecha que el Polo Obrero, desvió millones de pesos del programa Potenciar Trabajo, hacia diversas empresas que emitían facturas falsas para justificar gastos ficticios y encubrir el destino final de los fondos.
En un principio se constató que el Polo Obrero utilizaba facturas falsas de dos empresas: Coxtex (considerada apócrifa por la AFIP) y a Ediciones e Impresiones Rumbos SRL. Esta última estrechamente vinculada al grupo liderado por Eduardo Belliboni, para desviar $ 25 millones de fondos del Estado destinados al programa social de trabajo.
En las últimas horas, el juez federal Sebastián Casanello descubrió que la Asociación Civil Polo Obrero también había presentado rendiciones ante el ex-Ministerio de Desarrollo Social con facturas sospechosas por otros $10 millones, emitidas por dos nuevas empresas del sector gráfico e impresión. Estas empresas luego transferían fondos a la imprenta «Rumbos», canalizando así dinero estatal hacia el Polo Obrero.
El Partido Obrero es objeto de investigación por presunta defraudación al Estado, al haberse apropiado de fondos destinados a la compra de herramientas, ropa y equipos para los beneficiarios del programa Potenciar Trabajo.
La situación de la imprenta Rumbos se complica aún más, dado que fue fundada en 2017 por Christian “El Colo” Rath, un ex-dirigente histórico del partido, que ya falleció, y Roberto Adrián Albornoz, quien ha sido citado a declaración indagatoria para el próximo 25 de junio.
Según registros de la Cámara Nacional Electoral, la imprenta «Rumbos» habría realizado contribuciones al Partido Obrero por un total de $18 millones entre 2020 y 2023, lo cual refuerza la sospecha de autofinanciamiento mediante fondos del Estado.
La investigación judicial avanza en la reconstrucción de la Ruta del Dinero “P”, determinando hasta el momento que al menos $ 35 millones fueron desviados hacia empresas implicadas en la emisión de facturas falsas o en el ocultamiento de fondos.
En las últimas semanas, la Justicia ha revelado un detalle preocupante sobre Coxtex, una empresa fundada por Luis Alexander Pichuaga y Mariana Vega. El escribano encargado de la constitución de esta compañía es Juan Bautista Darrasaga, quien previamente estuvo involucrado en el caso de Ricardo Jaime y Lázaro Báez.

