Marcelo Rucci, el titular del sindicato afirmó que no adherirá a la amenaza del Gobernador de Chubut.
Hugo Roldán
El Federal Noticias

NEUQUEN.- El líder del gremio de petroleros, Marcelo Rucci, no se involucra en el conflicto político entre el Presidente Javier Milei y el Gobernador de Chubut, Ignacio Torres, quien amenazó con paralizar el miércoles 28 la producción de hidrocarburos, si el Gobierno Nacional no accede a enviar los fondos coparticipables que reclama la provincia.
La posición de «Nacho» Torres en contra del Ejecutivo Nacional fue avalada el viernes por gobernadores patagónicos y también por mandatarios del PRO.
El Gobernador de Chubut, no esperaba la contra del sindicato más importante de los trabajadores petroleros. Consultado telefónicamente por EconoJournal, Rucci adelantó que el gremio de petroleros privados de Neuquén, Río Negro y La Pampa no paralizará la producción petrolera ni tampoco la actividad en la cuenca Neuquina. “No desconocemos la legitimidad del reclamo, pero es un conflicto que debe resolverse por los canales correspondientes, ya sea por la política o directamente en la Justicia”, indicó.
La declaración de Rucci no hizo más que visibilizar la incomodidad que existe entre los dirigentes del sindicalismo petrolero, que quedaron en medio de un conflicto que los excede, pero del que no pueden bajarse fácilmente porque son la principal herramienta institucional con la que cuentan los gobernadores para presionar al Estado nacional con paralizar la extracción desde yacimientos de petróleo y gas.
“Esto desarma todo (en referencia a la posición neutral adoptada por Rucci). Chubut puede ponerle la liturgia y marquesinas, pero lo realmente determinante en este conflicto es qué posición toma Neuquén. Si Rucci no está dispuesto a afectar la producción de Vaca Muerta, Torres queda aislado”, analizó un colaborador directo del Secretario General de otro sindicato petrolero.
Los líderes sindicales de la industria petrolero no están dispuestos aún a ocupar el centro de un conflicto político contra Milei. “Los mayoría de los sindicalistas petroleros tienen olfato para detectar el riesgo, muchos se hicieron de abajo, a la fuerza, saben cuando pueden tensar y cuando no. Nadie quiere quedar como (Omar) Maturano, que fue al conflicto (motorizó un paro de trenes) y después se terminó diluyendo por falta de apoyo”, explicó un encumbrado directivo de la industria.
