Hoy entra en vigencia el fallo que ordena una recomposición en el organismo que participa en la elección y sanción a jueces.
Hugo Roldán
El Federal Noticias

El «enfrentamiento» del kirchnerismo contra la Justicia está vigente hace varios años, pero esta semana sumó un nuevo capítulo. En la jornada de hoy, el titular de la Corte Suprema de Justicia, Horacio Rosatti, asumirá al frente del Consejo de la Magistratura, movimiento que el Gobierno busca evitar y que Cristina Fernández de Kirchner cuestiona duramente.
La «operación» de Sergio Massa y la Vicepresidente, consiste en evitar designar a los dos representantes parlamentarios para que sin esos cargos cubiertos no pueda funcionar, al tiempo de redoblar los esfuerzos para que el organismo que selecciona y sanciona a los jueces vuelva a manos de un aliado «K«.
La reforma de la Justicia y el enfrentamiento con el sistema judicial es uno de los puntos claves en los que Cristina Kirchner puso el eje al momento de sellar la alianza de Gobierno con el presidente Alberto Fernández y que, más allá de algunos fallos a favor y algunas liberaciones de sus ex-funcionarios, no logró que avanzara por el camino que anhelaba.
La importancia de manejar el Consejo de la Magistratura
Más allá de las objeciones al fallo de la Corte, el Consejo de la Magistratura es clave para mantener la influencia en la selección de los jueces. En parte, atendiendo las causas judiciales que enfrenta no solo Cristina Kirchner, sino también muchos de sus ex-funcionarios y su familia.
Hoy el Consejo de la Magistratura cuenta con 13 miembros: tres diputados, tres senadores, tres representantes de los jueces, dos los abogados, un académico y un representante del Ejecutivo.
Pero a partir de este lunes, debe volver a su vieja composición de 20 miembros y, tal como sucedió hasta 2006, la presidencia quedaría en manos del titular de la Corte Suprema, en este caso de Horacio Rosatti, según un fallo del propio máximo tribunal, al que cuestiona Cristina Kirchner.
