
En esa fecha se celebra en Chubut el desembarco de los colonos galeses que supieron ser parte de esta tierra y albergan en ella su historia y la mirada de futuro para establecerse.
Este año es atípico porque los festejos se encuentran supeditados a la pandemia que afecta al país y la provincia, pero desde Trelew se conmemorará con una propuesta grastronómica dedicada al Té galés.
Varios restaurantes y lugares de comida, con el acompañamiento de la Municipalidad de Trelew, ofrecerán la posibilidad de disfrutar de la tradicional semana del Té Galés en conmemoración del 155º Aniversario de aquella sentida gesta.
La propuesta se desarrollará, entre el 25 y 31 de julio, con una propuesta gastronómica que se podrá consumir en el local, pasar a retirar, o bien optar por el servicio de delivery.

Los colonos llegados a la zona se instalaron en Gaiman, Trelew, Puerto Madryn, Rawson y Trevelin en la cordillera de Chubut. Levantaron casas sencillas, algunas muy humildes, pero todas de una muy especial personalidad que muestran dejos de nostalgia por el país natal.
De adobe, piedra o ladrillo, tenían siempre inconfundibles características que marcaban la descendencia galesa, sumado a techos de chapa acanalada que servía para transmitir la fuerza de la naturaleza con sus manifestaciones de viento y lluvia.
Ventanas tipo guillotina y puertas de madera completaban el exterior. Algunos adosaron frescas galerías y también los clásicos Bay-Windows: sus ambientes con cielorrasos de madera machimbrada, los típicos fogones y cocinas de hierro que daban excelente calor a cada hogar en los largos fríos inviernos chubutenses.
Con el paso de los años y como consecuencia de las continuas manifestaciones culturales de la colectividad, que convocaban a vecinos de todo el valle del Chubut, algunas familias fueron habilitando sus casas para brindar a parte de esos visitantes el Té de la tarde.
Así nacieron las tradicionales Casas de Té Galés, sus viviendas típicas se acondicionaron sin querer al servicio de esta costumbre que conforma parte del patrimonio cultural de los galeses.
En ellas además de la atención la hora de la tarde se acompaña con exquisitas especialidades como el pan casero, scons, dulces caseros, tartas de crema y manzana, la tradicional torta negra galesa, lemon pie, bizcochuelo de chocolate y de nuez y tartas con frutas de estación.
Este año el aislamiento social y el cuidado otorgan un marco diferente y tal vez sea la oportunidad de repetir la invitación, agasajar a alguien o un mimo personal para romper con la rutina de la cuarentena.
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