
BAHIA BLANCA: De acuerdo a la información oficial “no hay adulteraciones en el libro de guardia de la comisaría, ni supresión de páginas”.
La única observación visible es que hay una palabra borrada con corrector líquido. Se trata de “polad” reemplazada por “cores”, términos que se utilizan para las horas extras o adicionales del personal. Una modificación que no contribuye a la causa.
También se informó que resultó negativo el rastrillaje con perros adiestrados y se intervino también la dependencia policial de Teniente Origone, secuestrándose la libreta de anotaciones de uno de los efectivos, a quien Cristina Castro considera sospechoso.
Por otra parte desde Viedma se informó que toda la investigación realizada por la policía de Río Negro arrojó resultados negativos, y la municipalidad de Villarino informó sobre la circulación de vehículos y su registro en los controles el día 30 de abril, con resultados negativos también. En este último caso se buscaba la circulación de algún vehículo policial que hubiese salido o entrado por esos controles.
La recusación
El abogado Leandro Aparicio presentó el pedido de recusación y consta de unas 26 páginas. En él se cuestiona al fiscal federal de Bahía Blanca Santiago Ulpiano Martínez.
La recusación refiere a la incorporación de un testigo de identidad reservada cuando supuestamente no correspondía. Menciona el caso de “un uniformado de la Policia Federal Argentina que se presentó a citar a ese testigo, en un pueblo de doce mil habitantes”, donde se entiende que todo se sabe en contados minutos.
» Hemos advertido es que todas y cada una de las medidas de prueba que se han hecho en la causa han sido porque la querella la ha propuesto, la ha impulsado y la ha forzado en cierto grado», dijo el otro abogado de Cristina Castro, Luciano Peretto.
Mencionan también que el fiscal se comunicó con un jefe de la policía Bonaerense, ya relevada, cuando la Policía Federal era la que había sido puesta en el caso. Le critican al fiscal la no aceptación de la competencia en la denuncia penal por desaparición forzada de persona. Lo acusan entonces de no asumir acabadamente las diligencias necesarias para el esclarecimiento del caso.
La jueza Gabriela Marrón es quien ahora debe decidir si aparta al fiscal cuestionado por la querella o si decide que continuará en el cargo.
Denuncian también en otra parte del escrito que la policía de la provincia intentó “meter por la ventana” a un testigo, en un ardid, burdo, repugnante y premeditado.
Dentro de las nuevas diligencias, peritos de la policia Federal elaboran el perfil genético de Facundo, para lo cual le tomaron muestras de ADN a su madre,Cristina Castro
fue nuevamente interceptado por efectivos que lo introducen en una patrulla y desde ese momento nada más se supo de él.
Facundo Astudillo Castro, de 22 años, salió de Pedro Luro con dirección a Bahía Blanca el 30 de abril pasado, y no llegó a destino. El último contacto que se tuvo con él fue en Mayor Buratovich, a través de la policía del lugar que lo requisó en la ruta.
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