
AÑATUYA – La ciudad del interior santiagueño es una de las 6 localidades que ha sido sitiada este fin de semana por el gobernador Gerardo Zamora justificando el aumento de casos de coronavirus en la última semana. Desde el domingo los ciudadanos se manifiestan con bocinazos nocturnos en rechazo a las medidas extremas impuestas.
El hospital zonal tiene cuatro enfermeras en la guardia, con carencia total de insumos, a los profesionales solo le entregan un traje EPP por semana, existen cuatro camas para aislados, cuatro para Covid que están ocupadas, y carecen de lugar para atender a sospechosos de virus; por lo que mandan a todos a aislarse y esperar el hisopado en su vivienda.
Un colaborador de El Federal Noticias, Joaquín Cegna, informó que «el sistema sanitario no funciona, la salud no se mejoró en 8 meses, los pocos profesionales continúan trabajando sin insumos, con carencia de personal y con un hospital que ha superado su capacidad hace ya mucho tiempo».
Abuso policial, otra vez
Los atropellos policiales no cesan, y no es de sorprenderse que los abusos de poder y las detenciones incoherentes de las que la policía capitalina es característica, ahora se visualicen en Añatuya, donde han ido trasladados para «contener el Covid».
Este fin de semana se hizo viral por medio de redes sociales lo ocurrido a un joven que, sentado en el humbral de su departamento, fue detenido, esposado y trasladado cual delincuente, a un destacamento policial donde permaneció custiodado durante toda la noche.
Libros y huevos

Este medio día comerciantes y autoconvocados se reunieron en la plaza La Retreta para manifestarse. Al llegar, descubrieron un vallado humano de policías de la provincia enviados desde la capital, cuando los añatuyenses piden médicos e insumos.
Entre los manifestantes el discurso de un hombre mayor se hizo eco : “Tengo casi 80 años y jamás vi esto en mi pueblo, ni en la dictadura. Libros y huevos, jóvenes”.
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