Detectar a tiempo complicaciones, antes que den síntomas, puede prevenir la pérdida de visión

TUCUMAN.– La diabetes es una enfermedad compleja que puede poner en riesgo la vista, entre otras complicaciones a la salud. Por eso, desde el Centro MCO (Medicina y Cirugía Ocular) de nuestra ciudad, destacan la importancia para las personas con diabetes de realizar controles oftalmológicos periódicos, aun en ausencia de problemas de visión manifiestos. Específicamente, se busca prevenir el desarrollo de retinopatía diabética, una complicación frecuente de esta enfermedad que puede poner en riesgo la salud visual si no se trata a tiempo.
“La detección temprana de pequeñas lesiones por retinopatía diabética es fundamental para prevenir las complicaciones severas que ocasiona esta enfermedad. Por eso, alentamos a todas las personas con diabetes, incluso a aquellas que no presentan síntomas, a priorizar los chequeos oftalmológicos como parte esencial de su cuidado integral”, explicó la Nadia Anabalón, médica oftalmóloga, especialista en retinopatía del centro MCO.
La retinopatía diabética ocurre cuando los niveles elevados de glucemia (glucosa en sangre, un indicador que, si está elevado, define la existencia de diabetes) van dañando progresivamente los pequeños vasos sanguíneos de la retina, el tejido sensible a la luz ubicado en la parte posterior del ojo. Esta alteración puede provocar visión borrosa, manchas oscuras, pérdida de la visión central y ceguera en los casos más avanzados.
Según datos de la última Encuesta Nacional de Factores de Riesgo, del Ministerio de Salud de la Nación, 1 de cada 10 argentinos mayores de 18 tiene diabetes . A nivel ocular, las estadísticas son contundentes: después de 20 años con la enfermedad, si no se logra un adecuado y sostenido control de la glucemia, el 90% de las personas con diabetes tipo 1 y el 60% de quienes tienen tipo 2 pueden desarrollar algún grado de retinopatía diabética .
Desde el centro MCO, destacaron que el objetivo no es generar alarma, sino despertar la inquietud en los pacientes con diabetes y movilizarlos para que mejoren el control de su salud, ya que la mayoría de los casos podría prevenirse con una estrategia de cuidado visual que incluya controles regulares y tratamiento oportuno, trabajando en conjunto con endocrinólogos y nutricionistas para lograr un adecuado control del paciente con diabetes.
“Lamentablemente, más de la mitad de los pacientes no se realiza los controles oftalmológicos periódicos que sus médicos le indican y muchos llegan a la consulta cuando ya tienen un daño avanzado en la retina. Por eso tenemos que concientizar para poder abordar la situación antes de que genere un daño irreversible”, detalló la Dra. Anabalón.
Los estudios de control que se realizan a los pacientes son procedimientos rápidos, indoloros y no invasivos que permiten obtener imágenes detalladas del fondo de ojo y detectar daños en la retina antes de que aparezcan síntomas visibles.
“Los pacientes tienden a postergar el cuidado de su salud cuando no tienen ningún síntoma, pero -en este caso- pone en verdadero riesgo la salud futura de los ojos y el sentido de la visión. Un control al año -o con la periodicidad que lo requiera el especialista- puede marcar la diferencia entre conservar la vista o perderla progresivamente”, remarcó la especialista.
Otro de los desafíos son las personas con diabetes que no saben que tienen diabetes que, por falta de estudios de control, no se miden la glucemia -que es un sencillo estudio en cualquier centro de salud- entonces ignoran que tienen una condición metabólica descontrolada desarrollándose, dañando distintas partes del cuerpo y poniendo en riesgo la vida. La visión será una de las afectadas, pero entre otras de las complicaciones posibles también se pueden afectar los riñones, el corazón y el cerebro.
El tratamiento de la retinopatía depende de su grado de avance. En etapas iniciales, el control estricto de la glucemia, la presión arterial y los lípidos en sangre puede frenar su progresión. En casos más avanzados, se puede recurrir a terapia láser, microinyecciones de medicamentos intraoculares o cirugía vítreo-retiniana para preservar la mayor cantidad y calidad posible de visión.
“En oftalmología, como en muchas áreas de la medicina, la prevención es la herramienta más poderosa. Invitamos a todas las personas que tienen diabetes a no postergar su consulta: cuidar los ojos es también cuidar su calidad de vida”, concluyó Nadia Anabalón.
Sobre MCO – Medicina y Cirugía Ocular
MCO es un centro de atención oftalmológica integral con sede en San Miguel de Tucumán. Cuenta con un equipo de profesionales especializados, tecnología de vanguardia para el diagnóstico y tratamiento de patologías oculares, y un fuerte compromiso con la prevención en salud visual.
