
- Autor: William Kotzwinkle (1943- Pensilvania)
- Editorial: China editora
- Publicación original: 1975
- Cantidad de páginas: 83
«-Que hermoso día – dijo ella, llorando de pronto una vez más»
Fragmento de «El nadador en el mar secreto»
Este pequeño libro de ochenta y tres páginas puede ser leído en dos horas como mucho. Es una novela basada en hechos reales que llega a erizar la piel del lector por su intensidad.
La historia comienza en el momento en que la esposa del autor rompe bolsa y una nueva vida empieza a asomarse a este mundo. William Kotzwinkle relata lo que sucede durante todas esas horas con lujo de detalle y una memoria que sorprende. Todo comienza y termina antes de poder procesar cualquier emoción. En la sala de espera recuerda momentos fugaces de su noviazgo años atrás y del deseo compartido de ser padres. Una historia atravesada por una tragedia con secuelas irreparables, lo cuál hace de este libro una narración sabia y triste.
«Escribí este libro con lágrimas en los ojos desde la primera a la última página» «Fue un acto de desesperación» comentó años más tarde el autor. Después de leerlo resulta poco creíble que alguien pueda escribir de una manera tan maravillosa y poética una historia así en veinticuatro horas, eso es algo que solamente quienes llevan la tinta en la sangre pueden lograr.
Después de escribirla, quiso deshacerse de ella enviándola a una revista americana, a pesar de su poco alcance en 1975, fue la publicación que más cartas de lectores tuvo, además, ganó el premio National Magazine Award Fiction ese mismo año. Luego vino el silencio y la novela cayó en el olvido. Hasta que resurgió en un libro escrito por Ian McEwan en dónde sus protagonistas tenían como único gusto en común «El nadador en el mar secreto» . La novela llega a Argentina gracias al ojo artístico de China Editora, quienes planean traducir y publicar más libros de Kotzwinkle.
El autor considera este libro como una rareza en su bibliografía, ya que él se dedica a escribir novelas fantásticas e infantiles, cuentos y guiones cinematográficos (entre ellos E.T. El extraterrestre) también comenta que nunca releyó su obra y no piensa hacerlo. «La historia continua viva en mi. No he releído el libro, pero lo que ocurrió se escribió en mí, en mi alma. En ese sentido, siempre he estado leyendo y releyendo este libro»
Recomiendo esta lectura para quienes buscan en un libro la misma sensación que otorga una montaña rusa: un viaje rápido e inestable de emociones.
«El tiempo embota el dolor, eso es todo»
William Kotzwinkle
«Él se sentó en el piso, junto a ella. No había nada para decir. Ninguno de los dos quería escapar al paso de las horas, y no podían cambiar la corriente de la noche, no había nada más que hacer que permanecer en silencio»
«El nadador en el mar secreto»
