El ex-presidente presentó una demanda contra la ex-primera dama, acusándola de violar secretos y acceder ilegalmente a su nube de Google.
Hugo Roldán
El Federal Noticias
BUENOS AIRES.- En la mañana de hoy se supo que el ex-presidente Alberto Fernández, quien enfrenta una causa penal por presunta violencia de género, presentó una demanda contra la ex- primera dama, Fabiola Yáñez, acusándola de “violación de secreto y su difusión”, así como del “acceso ilegítimo” a su cuenta de Google.
La denuncia, sostiene que Yañez fue responsable de filtrar videos privados, lo que Fernández describe como parte de una “campaña de desprestigio” en su contra.
En su presentación judicial, Fernández expresó su preocupación por la “enorme filtración de datos de la causa en los medios de comunicación”, y manifestó tener “reservas sobre la imparcialidad” del juez y el fiscal a cargo del caso.
El ex-presidente manifiesta que los medios de comunicación tuvieron acceso a información antes de que fuera cargada en el sistema judicial, lo que indica, según él, una violación de su derecho a la privacidad.
La denuncia de Fernández también hace referencia a los videos que involucran a la «mediática» Tamara Pettinato, los cuales fueron supuestamente extraídos de un teléfono que el ex-presidente había regalado a su hijo. “Debo empezar diciendo que es malicioso y evidente que se ha lanzado una campaña de desprestigio sobre mi persona, afectando también a mis hijos, hermanos y a terceras personas”, afirmó Fernández.
Fernández defendió a la panelista, subrayando que la difusión de los videos fue una acción descontextualizada que busca dañarlo a él y a otras personas. “El hecho que vengo a denunciar es la difusión de unos videos en los que me encuentro con Tamara Pettinato, persona a quien conozco hace muchos años. La forma en que se ha difundido ha descontextualizado absolutamente el sentido final de ese video”, destacó.
El ex-mandamás concluyó su denuncia destacando que su privacidad y la de otros han sido gravemente violadas y pidió que se tome una medida cautelar para detener lo que considera un ataque contra su honor y el de sus allegados.
