Los militares de Birmania derrocaron al frágil gobierno democrático del país. Detuvieron a los líderes civiles, bloquearon el acceso a internet y suspendieron los vuelos. El partido LND exigió la liberación inmediata de todos los detenidos, entre ellos su líder, la Premio Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi, de 75 años.

Los militares de Birmania derrocaron el lunes al frágil gobierno democrático del país en un golpe de Estado, detuvieron a los líderes civiles, bloquearon el acceso a internet y suspendieron los vuelos.
El golpe devuelve al país a un gobierno militar completo tras un breve período de cuasidemocracia que comenzó en 2011, cuando los militares, que estaban en el poder desde 1962, implementaron elecciones parlamentarias y otras reformas.
Los militares, en desacuerdo con los resultados de las elecciones legislativas de noviembre pasado, proclamaron el lunes el estado de emergencia por un año, poniendo fin a un paréntesis democrático que se prolongó durante una década.
Este martes la Liga Nacional para la Democracia (LND) demandó la «liberación» inmediata de la activista y Premio Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi, de 75 años, y otros dirigentes de su partido, que fueron detenidos la víspera, justo antes de la primera sesión del Parlamento.
«Liberen a todos los detenidos, incluido el presidente (Win Myint) y la consejera de Estado (Suu Kyi)», escribió la LND en su página de Facebook. Este golpe es «una mancha en la historia del Estado y de Tatmadaw», el ejército birmano, sostuvo.
Muchos países, condenaron el golpe de Estado y amenazaron con sanciones. Este martes se celebra una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU para analizar la situación en Birmania.
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