El CEO de la petrolera dijo que aplicarán un esquema de “buffer de precios”, para mantener la estabilidad del valor de venta.
Hugo Roldán
El Federal Noticias
BUENOS AIRES.- En la noche del miércoles a través de un posteo en su cuenta de la red social X, el CEO y presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF), Horacio Marín, informó que la compañía aplicará un esquema de “buffer” para los precios de los combustibles, lo que permitirá mantenerlos «estables” durante los próximos 45 días, en medio de la volatilidad internacional del petróleo, por el conflicto en Medio Oriente.
El posteo de Marín dice:
«Desde YPF hemos decidido realizar un buffer de precios de combustibles por hasta 45 días, comenzando a partir del día de hoy. Esto nos permitirá mantener aproximadamente estables los precios en el surtidor.
Durante este periodo, desde YPF no trasladaremos a los consumidores el impacto de las nuevas variaciones del Brent, quedando liberadas el resto de las variables que componen el precio.
Desde el comienzo de esta guerra en Medio Oriente, no buscamos especular con la alta volatilidad del precio internacional del petróleo, siendo nuestro objetivo generar valor en el largo plazo para nuestra compañía.
Mediante este acuerdo buscamos renovar el compromiso honesto y moral con nuestros consumidores cuidando la demanda en un contexto de incertidumbre global.
Operamos en una economía de libre mercado: las empresas observamos la oferta y la demanda y definimos las mejores estrategias comerciales para acompañar a nuestros clientes», concluye el comunicado.
¿Qué es un buffer de precios?
Un “buffer de precios” (término que en inglés refiere a un amortiguador o colchón) es un mecanismo que busca suavizar el traslado de variaciones externas al consumidor final. En este caso, implica que la empresa absorbe temporalmente los cambios en el precio internacional del petróleo para evitar ajustes bruscos en el surtidor. La herramienta funciona como un “colchón” que atenúa esos movimientos: en lugar de trasladarlos de inmediato, los distribuye en el tiempo. Se trata en general de una medida transitoria, orientada a sostener la demanda en períodos de alta volatilidad y, una vez estabilizadas las variables, recomponer los precios según las condiciones del mercado.

