El ataque aéreo alcanzó el Hospital Nasser de Khan Younis, el mayor centro médico del sur de la Franja de Gaza.
Hugo Roldán
El Federal Noticias
FRANJA DE GAZA.- El Hospital Nasser de Khan Younis, en el sur de la Franja de Gaza, sufrió un ataque aéreo por parte de Israel. Las autoridades reportaron que hay 19 muertos, entre ellos cuatro periodistas que estaban trabajando en el lugar.
Fuentes periodísticas locales, informaron que dos misiles impactaron en el cuarto piso del centro médico con pocos minutos de diferencia: el segundo golpeó cuando rescatistas y colegas ya auxiliaban a las víctimas del primero.
Las agencias internacionales confirmaron las identidades de los reporteros fallecidos:
- Hussam al-Masri, camarógrafo de Reuters
- Mohamed Salameh, camarógrafo de Al Jazeera
- Moaz Abu Taha, reportero de NBC
- Mariam Dagga, fotógrafa independiente de 33 años que colaboraba con Associated Press
Además, resultó herido el fotógrafo Hatem Khaled (Reuters) y murió un miembro de la Defensa Civil gazatí.
El área afectada era usada habitualmente por periodistas internacionales debido a su buena conectividad para transmisiones en directo. Testigos señalaron que el segundo impacto fue letal, al golpear cuando rescatistas y comunicadores intentaban ayudar a los heridos del primer ataque.
A través de un comunicado, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) confirmaron el bombardeo y anunciaron una investigación preliminar: “Las FDI lamentan cualquier daño a personas no involucradas y de ninguna manera dirigen ataques contra periodistas como tales”.
El Hospital Nasser, con capacidad para 340 camas, aloja hoy a más de 1.000 pacientes y enfrenta una situación crítica de insumos y personal. Su director, Atef al-Hout, advirtió que muchos enfermos reciben atención en pasillos y hospitales de campaña improvisados.
El Ministerio de Salud de Gaza, bajo control de Hamas, infomó que el conflicto ya dejó 62.686 palestinos muertos, aproximadamente la mitad mujeres y niños. La Organización de las Naciones Unidas y organismos independientes reconocen esas cifras como las más confiables disponibles, pese a que Israel las rechaza y no difunde números propios.
