
BUENOS AIRES.- La Libertad Avanza (LLA) continúa su expansión en la Cámara de Diputados. Tres legisladores radicales —Mariano Campero (Tucumán), Luis Picat (Córdoba) y Federico Tournier (Corrientes)— confirmaron su integración al bloque oficialista y engrosaron la bancada que responde al presidente Javier Milei. Los tres provienen de la Liga del Interior, un subbloque afín al Gobierno que en los últimos meses tendió puentes directos con la Casa Rosada.
Su acercamiento al oficialismo les valió un nuevo apodo en los pasillos del Congreso: los “radicales peluca”.
La operación, pulida durante semanas, tiene un objetivo político contundente: acercar a LLA a la primera minoría de la Cámara y desplazar a Unión por la Patria (UP) de ese lugar. Si la jugada prospera, los libertarios se asegurarían más peso en comisiones estratégicas y una posición dominante en la negociación parlamentaria.
Menem y Karina Milei, los motores de la “caza de voluntades”
El presidente de la Cámara baja, Martín Menem, será quien exhiba el pase como un triunfo propio. Es, al mismo tiempo, un respaldo directo a Karina Milei, secretaria General de la Presidencia y principal arquitecta de la expansión territorial libertaria. Ambos pretenden mostrar el movimiento como una señal de fortaleza interna y de la persistencia del “momento ganador” del Gobierno.
Los objetivos de los radicales: alianzas provinciales y proyección
Los tres diputados que se suman al oficialismo también buscan mejorar sus posiciones en sus provincias.
Mariano Campero aspira a liderar la oposición en Tucumán con vistas a 2027. Su incorporación fue posible luego de que LLA aceptara condiciones políticas tras la salida del tucumano Lisandro Catalán, ex ministro del Interior.
Luis Picat reforzará su inserción en Córdoba dentro del esquema encabezado por Gabriel Bornoroni.
Federico Tournier, pese a su pertenencia original al sector del gobernador Gustavo Valdés, profundizará su alineamiento con Milei en Corrientes.
Con estas incorporaciones, LLA trepa a 91 diputados. UP, en tanto, quedaría momentáneamente con 98, aunque todo indica que la cifra seguirá en descenso.
El mapa legislativo en movimiento
Las fugas en UP ya están en marcha. Dos diputados de San Luis que responden a Alberto Rodríguez Saá, distanciado del kirchnerismo, confirmaron que abandonarán el bloque de Germán Martínez.
La inestabilidad también alcanza a Catamarca: el gobernador Raúl Jalil confirmó que romperá con UP en Diputados, donde controla cuatro bancas. A cambio, Nación avanza en formalizar el traspaso a la provincia de YMAD, la empresa estatal de exploración minera, un viejo anhelo del catamarqueño que le otorgaría una caja estratégica.
En Tucumán, Jaldo confirmó que mantendrá el bloque Independencia, con tres integrantes: Gladys Medina, Elia Fernández de Mansilla y Javier Noguera.
Si se concreta ese movimiento, UP caería a 92 diputados y LLA se mantendría en 91, con una diferencia mínima que el oficialismo confía en revertir.
Pro y los aliados provinciales, actores clave
En el oficialismo miran con atención a Pro. Si Silvia Lospennato deja su banca para asumir como legisladora porteña, la reemplazará Lorena Petrovich, cercana a Patricia Bullrich, quien ya anticipó que se integrará al bloque libertario. Eso dejaría a LLA y UP empatados en 92 diputados.
Otro actor en observación es Gerardo Zamora. El mandatario santiagueño, que desembarcará en el Senado pero mantiene control sobre seis diputados, evalúa armar un bloque propio. Si lo hace, podría inclinar la balanza a favor del oficialismo.
Bullrich consolida su sociedad con Karina Milei
La ministra de Seguridad y senadora electa, Patricia Bullrich, ya aportó ocho diputados provenientes de Pro al bloque libertario. Su sintonía con Karina Milei se consolidó, y será ungida como jefa del bloque oficialista en el Senado, pieza clave para coordinar la agenda legislativa con Martín Menem en Diputados.
Qué está en juego: comisiones y poder parlamentario
Si La Libertad Avanza logra finalmente convertirse en la primera minoría de la Cámara, no solo obtendrá un triunfo simbólico: podrá reclamar más lugares en las comisiones clave, desde donde se define buena parte del músculo político del Congreso.
El oficialismo cree que ese objetivo está cada vez más cerca, impulsado por un clima político que sigue atrayendo apoyos.
