El organismo no sólo dejó de ser querellante, sino que pidió la absolución de la vicepresidenta en la causa Vialidad.

No era cierto que el kirchnerismo volvía mejor a partir de 2019. Ni tampoco que Alberto Fernández era moderado. Ni que se iba a consumir más carne porque el asado con Mauricio Macri era impagable. Todo lo contrario. El único objetivo que tenía esta versión de kirchnerismo era conseguir la impunidad de Cristina Kirchner.
El único objetivo de la vicepresidenta desde que volvió al poder fue conseguir su impunidad. La agenda de Cristina Kirchner tenía un fuerte predominio normativas para controlar al Poder Judicial.
La decisión de la Unidad de Información Financiera (UIF) de pedir la absolución de Cristina Kirchner va en la misma línea de impunidad. Lo hizo hoy en el marco de los alegatos, etapa final del juicio. Así, el organismo que en la teoría lucha contra el lavado de dinero, pasó de ser querellante durante la gestión de Mauricio Macri, a pedir la absolución de Cristina, con el gobierno.
La causa Vialidad está en su fase final y Cristina Kirchner esperará el veredicto en un par de semanas. Junto a la Vicepresidenta hay otros en el banquillo de los acusados: el ex ministro de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios, Julio De Vido; el ex secretario de Obras Públicas, José López; el ex subsecretario de Obras Públicas, Abel Fatala; el ex subsecretario de Coordinación de Obra Pública, Carlos Santiago Kirchner; y el empresario Lázaro Báez, entre otros.
Falta poco para saber si Cristina Kirchner consiguió su único objetivo: zafar de la Justicia.
