El deceso de la niña se produjo el 9 de diciembre en horas de la noche. Zaira fue una de las tantas victimas de la desidia del Gobierno provincial.
SALTA-Zaira, la nena de 12 años de la comunidad Wichi de la provincia de Salta falleció después de haber sido víctima del abandono, el hambre, la soledad y la depresión por parte del estado provincial. La niña de Misión Chaqueña había quedado huérfana hace tres años y fue hallada gravemente desnutrida.La situación tomó estado nacional, luego de que una vecina diera a conocer el estado calamitoso en el que se encontraba la menor, carente de toda asistencia y en condiciones infrahumanas.
Luego de la presión mediatica la niña fue internada en priemra instancia en el hospital San Roque del municipio de Embarcación y luego trasladada al noscomio Materno Infantil capitalino. Zaira -que fue abandonada por su padre junto a sus hermanos luego de la muerte de su madre a causa de un cáncer, en 2019- falleció el viernes 9 de diciembre.
«Era una nena llena de vida, iba a la escuela, jugaba, como cualquier niño de su edad. Al parecer entró en depresión, por la falta de su mamá y dejó de comer. Está con un cuadro de desnutrición muy grave, perdió totalmente la vista y ya ni habla», había contado Diana Ferreyra, una amiga de la madre de Zaira, que viralizó el caso.
Es muy triste. Si hubiese recibido apoyo psicológico, quizás podría haberse evitado está situación», agregó.
Zaira vivía con sus hermanos en una precaria casa sin puertas ni ventanas, que carecía de todas las condiciones para una vida digna y saludable. Según informó la prensa local, la niña llegó a la capital provincial el 26 de mayo con peligro de vida por un grave cuadro de desnutrición y deshidratación, con solo 17 kilos de peso.
El gerente del Hospital Materno Infantil (HPMI) de Salta, Dr. Federico Mangione, informó que Zaira padecía de depresión, estaba ciega, no hablaba.
Eduardo Calvo, unos de los médicos que la atendió y director de Pediatría del HPMI, informó en agosto que el cuadro de la niña era irreversible, ya que sufría una enfermedad de nacimiento que implica un deterioro progresivo.
Se informó, además, que Zaira tenía lesiones en una mano porque, cuando era pequeña, unos cerdos hambrientos que entraron en la vivienda en donde permanecía en una cama en busca de alimento.
El Dr. Calvo aseguró que «eso ocurrió cuando ella tenía unos cinco años, producto de las condiciones sociales de la familia».
«La verdad nos tomó de sorpresa el anuncio del fallecimiento de la nena. Yo tenía contacto directo con el abuelo de ella, la verdad tengo un vacío y no entendemos que paso», contó Ferreyra.

