Mientras Massa anunciaba con bombos y platillos la licitación para la reversión del gasoducto del Norte, el Presidente inauguraba aulas y un auditorio en la Universidad Nacional de La Pampa.
El Gobierno de Alberto Fernández se terminó el día que decidió tuittear su «decisión», de que no iba a competir en busca de la reelección a la Presidencia de la Nación. Fue el 21 de abril de este año.
Desde entonces, el Frente de Todos se convirtió en un campo de batallas por la sucesión presidencial. Mientras un sector impulsaba una candidatura única, otro sector pretendía resolver el dilema mediante las PASO. El final de esa película ya lo vimos: compitieron en las PASO el candidato mayoritario y ministro de Economía, Sergio Massa, contra un dirigente emergente con pedigree kirchnerista como Juan Grabois, con el sólo objetivo de retener al electorado más afín a la vicepresidenta, que no quería a Massa como candidato único. El objetivo del ahora frente Unión por la Patria será lograr que los 1.390.585 votos del piquetero no se fuguen hacia otra fuerza política.
Como todos sabemos, el mandato de Alberto Fernández finaliza el 10 de diciembre, cuando deba entregar la banda y el bastón de mando al elegido en las generales del 22 de octubre o al ganador del ballotage del 19 de noviembre.
Tanto es así que la figura de Fernández está desdibujada, que en una aparición pública esta semana tuvo que admitir que su perfil bajo tenía que ver con que no era candidato. Se le olvidó que debe gobernar hasta el 9 de diciembre. Detalle.
Pero el colmo de la situación se dio ayer. En Córdoba, el ministro de Economía y candidato de Unión por la Patria anunció el llamado a licitación para la reversión del gasoducto Norte, que busca llevar al gas de Vaca Muerta hacia las provincias del Norte. La obra, que incluye la construcción del gasoducto entre Tío Pujio – La Carlota y ampliaciones sobre el Gasoducto Norte, cuenta con una inversión de 710 millones de dólares, creará 15.000 puestos de trabajo directos e indirectos y entrará en funcionamiento el próximo invierno.
Para supuesta en escena, Massa recurrió a algunos gobernadores del norte que estuvieron en el acto mediante teleconferencia.
Poco antes, el presidente estaba en La Pampa, junto al gobernador Sergio Ziliotto inaugurando el nuevo edificio de aulas y auditorios de la Universidad Nacional de La Pampa (UNLPam). Un acto que pasó prácticamente inadvertido.
Massa se quedó con los flashes y con la comunicación oficial de un acto que quizá debería haber estado a cargo del Presidente de la Nación. Pero el mandato parece que se terminó el 21 de abril, cuando declinó su reelección.



