El gobernador Gustavo Sáenz recorrió los frentes de obra simultáneos de la nueva traza que unirá distintas localidades del Valle. La obra se ejecuta 100% con recursos provinciales, tendrá 22 kilómetros e iluminación LED, y promete agilizar el mapa vial de Salta para los próximos 50 años.

La conectividad vial en los alrededores de la Capital salteña se encamina hacia una transformación histórica.
El gobernador Gustavo Sáenz encabezó este miércoles una inspección sobre la traza de la futura Autopista del Valle de Lerma, una megaconstrucción financiada íntegramente con arcas del Estado provincial que busca descongestionar el tráfico del área metropolitana y brindar mayor seguridad en las rutas.
Los trabajos avanzan en simultáneo en distintos tramos estratégicos. En la Ruta Provincial 24 ya se montaron 36 vigas que darán forma al primer nudo vial, mientras que en los cruces con las rutas provinciales 23 y 22 los obreros continúan con las tareas de cimentación.
En paralelo, comenzaron los movimientos de suelo a la altura del río Rosario para excavar un canal pluvial paralelo a la calzada de 12 kilómetros de largo, diseñado para frenar los anegamientos históricos durante la época de lluvias.
La infraestructura no escatima en dimensiones: abarca 22 kilómetros de extensión, contará con cruces a distinto nivel, iluminación LED de última generación en todo el recorrido y tres puentes ubicados sobre los ríos Rosario, Pulares y el paso ferroviario en Los Vallistos. La vía está proyectada para soportar un caótico flujo de hasta 40.000 vehículos diarios, absorbiendo el tránsito liviano, productivo y turístico de la región.
Durante su recorrido por el obrador, el mandatario salteño resaltó la urgencia de concretar infraestructura de gran porte que solucione problemas estructurales más allá de los recambios de gobierno.
Para los miles de salteños que viajan a diario desde Cerrillos, La Merced, El Carril o Rosario de Lerma hacia la Capital -ya sea por trabajo, estudio o trámites- esta obra se traduce en un cambio radical en la calidad de vida. Significa achicar considerablemente los tiempos de viaje, esquivar los embotellamientos diarios en las horas pico y circular por un camino seguro e iluminado, reduciendo drásticamente la tasa de siniestros viales en las saturadas rutas del Valle.
