Las revelaciones comprometen al ex- ministro de Economía, en un presunto esquema de corrupción vinculado a la «Causa de los Seguros».
Hugo Roldán
El Federal Noticias
BUENOS AIRES.- En las últimas horas el nombre de Sergio Massa, ex- «superministro» y presidente del Frente Renovador (partido integrante de Unión por la Patria), quedó expuesto a un escándalo de corrupción.
Una investigación expone su presunta intervención, en un polémico negocio vinculado a la Casa de la Moneda, revelado a través de chats, que lo relacionan con el bróker Héctor Martínez Sosa, quien fue ampliamente beneficiado por contratos del Estado.
El caso, dado a conocer por la periodista Lucía Salinas del diario Clarín, señala que Sergio Massa habría facilitado la obtención de un millonario contrato de seguros para la Casa de la Moneda, una entidad clave en la impresión de billetes y sellos fiscales en Argentina.
Los mensajes intercambiados entre Martínez Sosa y María Cantero, ex-secretaria privada de Alberto Fernández, muestran la aparente influencia de Massa en estas negociaciones.
Según los chats, en marzo de 2023, poco después de que Sergio Massa asumiera la titularidad del Ministerio de Economía, se mencionó su nombre en conversaciones sobre la adjudicación del contrato. María Cantero le comunicó a Martínez Sosa que tenía un “mensaje de Massa” para él, y poco después, Martínez Sosa logró asegurar el lucrativo acuerdo con la Casa de la Moneda.
Durante el gobierno de Alberto Fernández, la empresa de Martínez Sosa habría recibido más de $366 millones en comisiones por su participación en la intermediación de seguros para diversos organismos estatales. Entre ellos, se encuentran entidades como Vialidad Nacional, Gendarmería Nacional y el Ministerio de Turismo, entre otros.
La relación cercana entre el bróker y el círculo íntimo del expresidente Fernández es uno de los ejes centrales de la investigación judicial que lleva adelante el juez federal Julián Ercolini.
Las revelaciones indican que la intervención de Massa en estos negocios no sería circunstancial. Tras su nombramiento como ministro de Economía, decidió cambiar la cúpula directiva de la Casa de la Moneda, nombrando a Ángel Elettore, un hombre de su confianza, en reemplazo de Rodolfo Gabrielli. Esta movida fue seguida por la adjudicación del contrato a Martínez Sosa, lo que despierta sospechas sobre un posible direccionamiento irregular.
A pesar de estas negativas del entorno de Massa, la investigación continúa y promete ser uno de los casos más resonantes en el ámbito judicial argentino. La justicia deberá desentrañar si las comisiones pagadas por el Estado fueron acordes al mercado y si los procesos de contratación se llevaron a cabo bajo procedimientos transparentes.

