El candidato a diputado nacional por el Frente Pueblo Unido, Silvio Bellomio, participó de una entrevista en Enterate Play donde expuso duras críticas tanto al oficialismo provincial como a la dirigencia opositora de Tucumán.

TUCUMAN.- Con un discurso que busca posicionarse como una alternativa distinta a “los fanatismos” y a la “casta política”, Bellomio remarcó que su espacio pretende poner en discusión los problemas reales de la gente.
“La realidad que vivimos en Tucumán es patética. El oficialismo nos quiere hacer creer que está en las antípodas de Milei, pero a la hora de votar terminan acompañando sus proyectos. Y lo que llaman ‘candidatura testimonial’ es tristísimo: nos quieren vender como renovación a los mismos dirigentes de siempre, algunos con ideas del siglo pasado”, cuestionó.
Críticas a Milei y al gobierno nacional
Bellomio también cargó contra el presidente Javier Milei y sus políticas económicas: “La motosierra prometía terminar con la casta, pero la casta goza de buena salud. Las medidas terminan castigando a la clase media. Milei es coherente porque siempre se definió como anarquista y enemigo del Estado. En vez de corregir, destruye”.
Para el candidato, el equilibrio fiscal debe ser un objetivo, pero no a cualquier precio: “El superávit fiscal, en este contexto, es casi inmoral. Significa que hay dinero que no se aplica en salud, en educación o en seguridad. No se pueden aceptar dogmas económicos sin discutir sus consecuencias”.
Una alternativa “transversal” en Tucumán
Desde su visión, el Frente Pueblo Unido se plantea como la única fuerza diferente en la provincia: “Hoy tenés dos extremos: el oficialismo nacional y provincial, ambos fanáticos, que reciben instrucciones y votan en consecuencia. En el medio, copias malas del mileísmo o espacios que quedaron afuera. Nosotros proponemos una alternativa transversal, con capacidad de gestión y sin jefes que nos digan qué votar”.
Bellomio, que en los últimos años estuvo alejado de la política electoral para dedicarse a la formación académica, recordó su rol en la pelea por la autonomía municipal frente al alperovichismo:
“Logramos que los municipios pudieran ser autónomos políticamente. Ahora exijo lo mismo para Tucumán: autonomía financiera. No puede ser que la provincia siga arrodillada ante la Nación, dependiendo de la coparticipación para pagar sueldos, con apenas un 27% de ingresos propios”.
Con un tono crítico hacia “los dirigentes del siglo pasado”, el candidato concluyó que es tiempo de discutir políticas públicas de fondo:
“Queremos una Tucumán que funcione. Ni la macroeconomía ni la provincia están funcionando. Por eso apuntamos a la Cámara de Diputados: para ser una voz distinta y representar a quienes ya no creen en los extremos”.
