
El medio británico The Economist llevó a cabo un análisis del desempeño del Presidente Alberto Fernández al frente de la Casa Rosada casi a un año de su asunción y fue lapidario.
Entre otras consideraciones una de las más resonantes tiene como eje el fallido velorio del ícono popular del fútbol, indicando: «El funeral del futbolista más famoso de Argentina el 26 de noviembre fue tan apasionado y caótico como los asuntos de su país».
Las imágenes del propio Presidente con un megáfono en las puertas de la Casa Rosada mediando con la gente enardecida por ingresar alcanza para medir la improvisación.
A contramano de las medidas sanitarias previas, Fernández dispuso que el féretro de Maradona se exponga en la Casa Rosada. “Como el presidente, Diego fue un partidario del peronismo, el movimiento nacionalista y populista de la Argentina”, expresa parte de la nota.
«El ansia de popularidad de Fernández por asociación es una señal de su debilidad», cuestiona el texto del periódico.
Así mismo, describe al Presidente como «un socialdemócrata» al frente de una «incómoda coalición peronista» en la que «gran parte del poder recae en su vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner». A su entender, ambos conforman un «matrimonio político palpablemente sin amor».
La gestión económica, también estuvo en la mira. El texto cita a críticos que aseveran que el gobierno no tiene plan económico y deambula entre posiciones pragmáticas y populistas. Lo ejemplifica con la marcha atrás en la intención de expropiar Vicentín y el polémico impuesto a la riqueza.
Además agrega que brindó ayuda de emergencia a gran parte de la población «imprimiendo dinero» para atenuar la inflación pero que a futuro provocará una retracción que rondará el 12% de caída, como lo indican otras proyecciones como la OCDE.
Con respecto a las medidas para enfrentar la pandemia expresa: «impuso un confinamiento que aumentó sus niveles de aprobación, pero demoró, más que prevenir, un grave brote de Covid 19; la Argentina está entre los diez países con más muertes en proporción a su población”.
The Economist concluye que la Argentina fue el país más desarrollado de América Latina, pero vivir según sus propias reglas le trajo aparejada “una larga declinación” volviendo a citar al astro del fútbol: “Maradona también representó a su país”. –
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