Pablo Otero fue denunciado penalmente por lavado de dinero mediante operaciones con distribuidores sin capacidad operativa.
Hugo Roldán
El Federal Noticias
BUENOS AIRES.- En las últimas horas el Gobierno de la Nación, a través de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), presentó una denuncia penal contra Pablo Otero, propietario de Tabacalera Sarandí, por presuntas maniobras de lavado de dinero que superarían los $3.000 millones.
La denuncia rubricada por Felicitas Achábal, jefa interina de la División Penal Tributaria de la Dirección de Operaciones Grandes Contribuyentes Nacionales de ARCA, detalla que entre 2021 y 2023, la firma liderada por el tabacalero habría vendido cigarrillos por más de $33.600 millones a 23 distribuidores mayoristas con perfiles fiscales irregulares y sin capacidad operativa real.
Según la denuncia, estos mayoristas vendían los productos a consumidores finales no identificados, emitiendo facturas con precios similares a los de compra, lo que sugiere una baja rentabilidad y posible simulación de actividad comercial.
La investigación de ARCA también detectó irregularidades en la facturación electrónica, patrones atípicos en la emisión de comprobantes y el uso exclusivo de efectivo, lo que dificulta la trazabilidad de los fondos. Además, se identificó que estos mayoristas no registraban pagos tributarios ni acreditaciones bancarias significativas, operaban sin estructura edilicia ni personal, y utilizaban efectivo tanto para cobros como para pagos, lo que impide rastrear el origen de los fondos.
Esta denuncia se suma a una serie de investigaciones y acciones legales previas contra Pablo Otero y Tabacalera Sarandí. En julio de 2024, diputados de la Coalición Cívica denunciaron a Otero y a ex-funcionarios de la AFIP por presuntos sobornos y otras irregularidades. Además, en noviembre de 2024, la Dirección General Impositiva (DGI) reclamó a Otero una deuda de aproximadamente $200.000 millones por evasión fiscal entre 2018 y 2024, equivalente a unos U$S 1.300 millones según las cotizaciones promedio de esos años.
La Unidad de Información Financiera (UIF) también ha señalado el crecimiento exponencial del patrimonio de Otero, indicando que se acogió a dos blanqueos de activos y que su fortuna podría tener origen en actividades ilícitas.

