El histórico dirigente radical advirtió sobre el impacto de las políticas del Gobierno en universidades, ciencia, pymes y empleo.

El histórico dirigente de la Unión Cívica Radical y exministro del Interior, Federico Storani analizó la situación económica y social del país, cuestionó con dureza las políticas del gobierno de Javier Milei.
La Universidad Nacional de Salta distinguió este martes 25 de agosto a Federico Teobaldo Manuel Storani con el título de Doctor Honoris Causa, en reconocimiento a su trayectoria y a su compromiso con la democracia, los derechos humanos y la educación pública.
Durante su visita a Salta, el histórico dirigente radical valoró especialmente la distinción y sostuvo que no la interpreta como un reconocimiento individual, sino como un homenaje a una generación que tuvo entre sus principales banderas la defensa de la democracia y la educación pública.
“En los fundamentos está comprometida la lucha por los derechos humanos, por la educación pública y por la democracia”, destacó.
Críticas al Gobierno por el financiamiento universitario
Storani cuestionó duramente la política del gobierno de Javier Milei hacia las universidades nacionales y sostuvo que el conflicto excede la discusión presupuestaria.
Consideró que existe una “cuestión ideológica” con la educación pública y afirmó que el Gobierno actúa fuera del Estado de derecho al no aplicar leyes vinculadas al financiamiento educativo.
“Mi juicio sobre esto es lapidario. El Gobierno de Milei no solamente tiene una cuestión ideológica, sino que también viola de manera sistemática la Constitución para llevar adelante su propósito”, afirmó.
Para el dirigente radical, la educación pública constituye uno de los pilares históricos de la movilidad social argentina y recordó el impacto de la Reforma Universitaria de 1918.
“Los pilares fundamentales del progreso fueron la educación pública, que es la que otorga igualdad de oportunidades y permite a aquellos sectores más vulnerables o con menores recursos acceder a una educación de excelencia”, sostuvo.
“El ajuste no lo pagó ninguna casta”
Storani también cuestionó uno de los principales argumentos utilizados por Milei durante su campaña electoral: que el costo del ajuste recaería sobre “la casta”.
“La gran mentira de Milei fue que el ajuste lo iba a pagar la casta. El ajuste no lo pagó ninguna casta”, afirmó. En ese sentido, señaló que los sectores más afectados fueron los trabajadores asalariados, los jubilados, las universidades, la ciencia y quienes dependen de ingresos fijos.
El dirigente radical, que además se desempeña como docente universitario, aseguró que durante los últimos dos años perdió una parte significativa de sus ingresos como profesor titular de la Facultad de Derecho.
También criticó la paralización de la obra pública y advirtió sobre el deterioro de las rutas nacionales.
“Hay que salir a las rutas nacionales para ver que son trampas mortales”, afirmó, y cuestionó que los recursos provenientes del impuesto a los combustibles no se destinen al mantenimiento y mejora de la infraestructura vial.
Defensa de la ciencia y la tecnología
Storani incluyó entre los sectores perjudicados por el ajuste a la ciencia y la tecnología. En ese marco, reivindicó el trabajo desarrollado por organismos y empresas públicas como ARSAT, el CONICET y la Comisión Nacional de Energía Atómica.
Puso como ejemplo el desarrollo de tecnología nuclear argentina y la capacidad de investigadores nacionales para competir internacionalmente.
“Excelencia existe. El tema es decisión política, voluntad política”, sostuvo.
Para Storani, el país no debería resignar capacidades estratégicas que pueden generar desarrollo, empleo y valor agregado.
Críticas al modelo productivo y al RIGI
El exministro del Interior también cuestionó el rumbo productivo impulsado por el Gobierno nacional y, particularmente, el modelo basado en la minería, la energía y la explotación de recursos naturales.
Si bien aclaró que no se opone a la llegada de inversiones, planteó que el desarrollo de los recursos naturales debe estar acompañado por protección ambiental y, fundamentalmente, por una estrategia destinada a generar valor agregado dentro del país.
“El agua es un elemento estratégico que escasea en el mundo”, advirtió, al remarcar la necesidad de compatibilizar el desarrollo productivo con el cuidado ambiental.
Además, señaló que existen capacidades nacionales que podrían aprovecharse para industrializar recursos como el litio. Como ejemplo mencionó el desarrollo de baterías de litio realizado por la Universidad Nacional de La Plata.
“No podemos renunciar a ser un país industrial”, afirmó.
Según Storani, la minería, la energía, el sector agropecuario y la intermediación financiera son actualmente los sectores que muestran mayor dinamismo, pero consideró que ese esquema no alcanza para absorber al conjunto de la población económicamente activa.
Preocupación por las pymes y el empleo
El dirigente radical también expresó preocupación por el cierre de empresas y la pérdida de puestos de trabajo registrados.
En ese sentido, cuestionó la idea de que las empresas que dejaron de operar sean simplemente compañías “incompetentes” y apuntó contra las condiciones de competencia generadas por la apertura comercial, la presión impositiva y la falta de crédito.
“Es absurdo que usted ponga un plazo fijo y le dé un rendimiento del 18 al 20%, pero si va a pedir un crédito esté costándole entre 80 y 100%. La brecha ya es descomunal”, sostuvo.
Para Storani, las políticas actuales pueden profundizar la precarización laboral.
“Cuando el Gobierno habla de que aumentó el empleo, aumentó la precarización del empleo, el empleo informal”, afirmó.
El desafío del radicalismo
En el plano político, Storani reconoció que el radicalismo atraviesa una profunda crisis de identidad y representación, en línea con lo que ocurre con otros partidos políticos.
Sin embargo, sostuvo que la UCR conserva fortalezas que podrían permitirle recuperar protagonismo: una estructura nacional, presencia territorial, historia y tradición política.
“El radicalismo tiene a su favor una estructura nacional diseminada en cada pueblo y lugar de todas las provincias del país, tiene una historia y una tradición”, señaló.
Pero identificó una debilidad central: “Lo que tiene en contra en estos momentos es que carece de un proyecto nacional”.
Storani sostuvo que los gobiernos radicales provinciales no logran articular una propuesta política de alcance nacional y consideró que esa debe ser una de las principales tareas del partido.
“El radicalismo siempre que tuvo éxito lo hizo con un proyecto de tipo nacional”, remarcó.
“La democracia es diálogo”
El dirigente también planteó la necesidad de superar la polarización política y recuperar el diálogo como herramienta para resolver los problemas estructurales del país.
En ese sentido, reivindicó el pensamiento de Raúl Alfonsín y su concepción de la democracia como un espacio de convivencia y tolerancia.
“Somos muy leales al pensamiento de Alfonsín cuando planteaba que la democracia es diálogo, convivencia, tolerancia, es la posibilidad de respetar las ideas de los demás sin renunciar a las propias”, sostuvo.
Storani propuso, además, avanzar en la creación de un Consejo Económico y Social que permita incorporar a distintos sectores de la sociedad en la discusión de políticas públicas, incluyendo al Congreso, las universidades nacionales, los credos religiosos y representantes del sector productivo.
También planteó aprovechar los avances tecnológicos, incluida la inteligencia artificial, como herramientas para el desarrollo.
Una nueva identidad para la UCR
Finalmente, Storani sostuvo que el radicalismo debe recuperar una identidad vinculada con una socialdemocracia moderna, democrática y republicana, pero con sensibilidad social.
“Está claro que todos vamos a querer tener superávit fiscal o equilibrio fiscal porque eso no es un tema, es una cuestión positiva siempre. El tema es cómo se alcanza y cuáles son los sectores que hay que ajustar”, explicó.
Para el dirigente, existe actualmente un sector de la sociedad que no se siente representado por los extremos de la polarización y que podría convertirse en un espacio político vacante.
“Hay un sector vacante que necesita un canal político por donde llevar adelante sus ideas”, afirmó.
En ese escenario, consideró que el desafío de la UCR es construir un proyecto capaz de unir las distintas demandas sociales y productivas bajo una propuesta nacional.
“Creo que la tarea ahora es formular un proyecto nacional que sea capaz de unir las reivindicaciones específicas de los sectores para un proyecto nacional”, concluyó.
Storani cerró su visita a Salta agradeciendo nuevamente la distinción otorgada por la UNSa y extendiendo el reconocimiento “a todo el pueblo de Salta”.
