El sector empresarial expresó su posición: “Valoramos que el Gobierno se disponga a tomar medidas que permitan el pleno desarrollo…”.
Hugo Roldán
El Federal Noticias
BUENOS AIRES.- A través de un comunicado de prensa, los empresarios dieron un fuerte respaldo al Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) anunciado por Javier Milei para la desregulación de la economía.
Desde la Asociación Empresaria Argentina (AEA), Unión Industrial Argentina (UIA) y Cámara Argentina de Comercio (CAC), entre otras entidades empresaria, hicieron público el apoyo a la decisión del Presidente.
La AEA señaló: “Acertadamente, el gobierno del Presidente Javier Milei ha puesto foco en dos puntos centrales que explican ese muy mal desempeño: el tamaño excesivo del Estado en relación con el PBI, y las consecuencias muy negativas que han tenido por largas décadas los déficits en las cuentas públicas”.
El comunicado destacaba que: “También valoramos, muy especialmente, que el gobierno se disponga a tomar medidas que permitan el más pleno desarrollo del sector privado, sometido por años a injerencias estatales indebidas, a controles de precios, a una elevadísima presión tributaria, a restricciones arbitrarias en materia de comercio exterior, y a amenazas como la Ley de Abastecimiento”.
“Desde AEA estamos convencidos de que la eliminación de dichas anomalías y la revalorización del sector privado que propugna el Gobierno, redundará en mayores inversiones productivas, en crecimiento del empleo y en un aumento de las exportaciones, todos ellos aspectos cruciales para volver a colocar a la Argentina en la senda del desarrollo económico y social sostenido“, expresaron al finalizar.
El comunicado de la Unión Industrial Argentina (UIA) destacó: “Las modificaciones implementadas muestran un camino para entender las nuevas realidades laborales y sientan las bases para que cuando se materialice una recuperación económica, las nuevas contrataciones sean más simples y sostenibles”.
La Cámara Argentina de Comercio (CAC) manifestó su coincidencia “respecto a los perjuicios de un Estado omnipresente, que asfixia al sector privado y de este modo condena a nuestro país al atraso, y a la necesidad de desregular muchos aspectos de nuestra economía”.

