El Presidente anticipó que enviará una iniciativa para endurecer las medidas contra empresas que operen sin autorización argentina en las islas.
Hugo Roldán
El Federal Noticias
BUENOS AIRES.- Casa Rosada un paquete de medidas para reforzar el reclamo argentino por la soberanía de las Islas Malvinas y busca que la oposición acompañe los proyectos que serán enviadas al Congreso de la Nación en los próximos días.
El Presidente Javier Milei planteó la necesidad de alcanzar un acuerdo político alrededor de la causa Malvinas, durante la inauguración del Museo del Regimiento de Granaderos a Caballo “General San Martín”, en el barrio porteño de Palermo.
“Esperamos que el Congreso lo sancione, porque Malvinas es una causa nacional. No es de un gobierno, ni de un partido. Con esto no puede haber grieta alguna”, sostuvo Milei.
El mandamás argentino pidió que todos los sectores políticos acompañen las herramientas que considera necesarias para fortalecer la posición argentina y remarcó que la soberanía no puede quedar limitada a los discursos.
“Hoy todos los argentinos juntos tenemos que disponer las herramientas con las que contamos para defender nuestra soberanía”, agregó.
La iniciativa tendrá como uno de sus ejes, el endurecimiento de las sanciones contra empresas que participen de actividades hidrocarburíferas en las islas, sin autorización argentina.
Qué propone Milei para defender la soberanía
El Gobierno enviará al Congreso un proyecto denominado Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, que apunta a ampliar las herramientas disponibles para sancionar a compañías vinculadas con actividades económicas en Malvinas.
Uno de los principales cambios estará relacionado con la Ley 26.659, que establece restricciones para empresas que desarrollen actividades de exploración o explotación de hidrocarburos en áreas vinculadas con las islas, sin contar con autorización de Argentina.
La propuesta oficial busca endurecer esas sanciones y extenderlas también a proveedores y empresas que participen de manera indirecta de esos proyectos.
El Gobierno también pretende habilitar, cuando corresponda, la posibilidad de avanzar mediante juicios en ausencia contra quienes sean alcanzados por las investigaciones y sanciones.
La intención de la Casa Rosada es aumentar las consecuencias económicas y judiciales para las compañías que participen en proyectos hidrocarburíferos en las islas bajo licencias otorgadas por las autoridades británicas.
El nuevo organismo que quiere crear el Gobierno
La iniciativa también contempla la creación de un Consejo de Seguridad Nacional, un organismo que tendría como objetivo coordinar la respuesta del Estado ante amenazas contra los intereses estratégicos del país.
La estructura reuniría a distintas áreas del Gobierno, entre ellas Cancillería, Ministerio de Defensa, organismos de Inteligencia y el Ministerio de Economía.
La idea es que las decisiones relacionadas con la soberanía y la seguridad nacional no sean abordadas de manera aislada por cada ministerio, sino mediante una estrategia coordinada.
El proyecto también plantea otorgarle al nuevo organismo herramientas económicas y diplomáticas especiales para responder frente a amenazas provenientes tanto de otros Estados como de actores no estatales.
De esta manera, el Gobierno busca ampliar el alcance de la política sobre Malvinas y combinar la dimensión diplomática con instrumentos económicos, jurídicos y de defensa.
El Gobierno necesita votos en el Congreso
El desafío para Milei será ahora transformar el anuncio en una ley aprobada por el Congreso.
Por eso, el Presidente insistió durante su discurso en que Malvinas debe quedar fuera de la disputa partidaria.
“Malvinas es una causa nacional. No es de un gobierno, ni de un partido”, remarcó.
El proyecto tendrá además una particularidad: no se limitará a la relación diplomática con el Reino Unido, sino que incorporará sanciones económicas, herramientas judiciales y coordinación entre organismos de seguridad y defensa.
Con esta estrategia, Milei pretende darle una nueva dimensión al reclamo argentino por Malvinas y convertirlo en una política de Estado respaldada por herramientas concretas.

