Comenzó siendo un lugar de paso y descanso para los viajeros pero en la actualidad se quiere convertir a Piedra del Águila en otra opción de turismo explotando su belleza natural.
La localidad está bordeada por una formación rocosa de color rojizo en la cual se puede ver tallado “La madre india y el niño” y “La Cabeza del Indio”. Estos tallados fueron realizados durante la década del 70’.

El nombre de la localidad se remonta a la Campaña del Desierto, al llegar el General Villegas, observó que en los riscos que formaban las rocas había un paradero de águilas y vio un águila posada sobre una piedra y decidió tirarle con su remington, bautizando el lugar.
En 1898, se convierte en zona estratégica como retaguardia de las tropas que se encontraban en la zona de Junín y San Martín de los Andes. Como estas regiones habían sido integradas al territorio nacional recientemente, el objetivo era afianzar el orden interno y la soberanía de la región.
Aún hoy pueden observarse, en cercanías del arroyo Pichi-Picun-Leufú, restos del fortín Nogueira, que estuvo emplazado y que debía su nombre a un oficial caído en combate contra los indígenas.
Restos históricos de un país que se cuenta a través de sus lugares y que repite líneas de tiempo compartidas.
A solo 35 kilómetros de Piedra del Aguila tiene su asentamiento la comunidad mapuche Ancatruz, que se compone de 80 familias y unos 300 integrantes distribuidos entre los parajes Ojo de Agua, La Picasa, Piedra Pintada, Zaina Yegua, Sañico y Carrán Cura.
Parajes oxidados donde se llega luego de andar por una ruta perdida, espiralada y zigzagueante, con balcones que regalan una fascinante sensación de libertad.

Piedra del Águila es uno de los pueblos más antiguos de Neuquén.
Entre los atractivos del lugar se encuentran las figuras talladas que se aprecian sobre las piedras de la localidad, que desde hace tres décadas se revelan de forma evidente ante la mirada de cualquier transeúnte que circula por los alrededores.
Son figuras de hasta diez metros de altura labradas sobre el material que da origen al nombre del pueblo. Reliquias que demuestran el arte de un escultor español, Juan Borges Linares, que se inspiró en la historia de la cultura originaria para llevar adelante parte de sus trabajos.

Otro de sus recorridos es el impresionante dique de hormigón, que conforma la represa hidroeléctrica Piedra del Águila y aparece hacia el sureste de la localidad. Se ha convertido en un recurso turístico como uno de los emprendimientos energéticos más importantes de la zona.
El dique, de 170 metros de altura, contiene un embalse de 292Km2, posee cuatro poderosas turbinas de eje vertical cuya potencia de 1400mw la convierte en la mayor generadora de energía de toda la Argentina.

Fue inaugurado en 1993 y desde entonces acompaña el reconocimiento de la localidad como centro pesquero por excelencia, donde el visitante puede disfrutar de agradables jornadas en contacto con la naturaleza.

Su cercanía al Río Limay convierte a Piedra en un centro turístico para la pesca deportiva de truchas y percas, que junto con la cantidad de viajeros que paran por la noche en el pueblo, hacen que las opciones hayan crecido para una mejor recepción al visitante.
Viajar hacia el sur, a la Patagonia y su región cordillerana, tiene un punto en común: un pequeño pueblo donde las «Piedras del Águila» han dejado de ser un lugar de paso.

