La CSJN rechazó por inadmisible el recurso presentado por la defensa del ex-gobernador de Entre Ríos. Quedó firme la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos.
Hugo Roldán
El Federal Noticias
BUENOS AIRES.- La Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN) dejó firme en la jornada de ayer, la condena a ocho años de prisión contra Sergio Daniel Urribarri, ex-gobernador kirchnerista de Entre Ríos y ex-embajador argentino en Israel, por los delitos de peculado y negociaciones incompatibles con la función pública en una causa vinculada con el direccionamiento de contrataciones de publicidad oficial.
Los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti rechazaron por inadmisible el recurso extraordinario presentado por la defensa del exmandatario. De esta manera, quedó firme la sentencia que, además de la pena de prisión, establece la inhabilitación absoluta perpetua para ejercer cargos públicos.
La decisión también alcanzó a los otros condenados que habían llevado sus planteos ante el máximo tribunal. Con el rechazo de los últimos recursos, el expediente quedó en condiciones de avanzar hacia la ejecución de las penas.
Los motivos de la condena
Urribarri había sido condenado el 7 de abril de 2022 por el Tribunal de Juicios y Apelaciones de Paraná. La sentencia estableció que había cometido los delitos de peculado y negociaciones incompatibles con la función pública en cinco hechos investigados durante sus gestiones al frente del gobierno entrerriano, entre 2007 y 2015.
La investigación se concentró, entre otros aspectos, en el manejo de fondos destinados a publicidad oficial y en el supuesto direccionamiento de contrataciones estatales hacia personas y empresas vinculadas con el entorno del entonces gobernador.
Uno de los expedientes analizó contrataciones relacionadas con la empresa Global Means, mientras que otra investigación se enfocó en el manejo de la cartelería oficial a través de las firmas Tep SRL y Next SRL. En esta última trama también fue condenado Juan Pablo Aguilera, cuñado de Urribarri.
La acusación incluyó además la denominada causa del “Sueño Entrerriano”, relacionada con el uso de recursos públicos para actividades de promoción de la figura política de Urribarri.
Otros hechos analizados durante el juicio estuvieron vinculados con la instalación de un parador en Mar del Plata y con contrataciones realizadas para producir spots publicitarios relacionados formalmente con la Cumbre del Mercosur de 2014, realizada en Paraná.
Los condenados
En el mismo proceso también fueron condenados otros exfuncionarios y particulares.
El ex-ministro de Cultura y Comunicación de Entre Ríos Pedro Báez recibió una pena de seis años de prisión, mientras que Juan Pablo Aguilera, cuñado del ex-gobernador, también fue condenado a seis años.
Las condenas fueron revisadas posteriormente por la Justicia entrerriana. El Tribunal de Casación provincial confirmó la sentencia y luego el Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos rechazó los planteos de las defensas, que finalmente recurrieron ante la CSJN.
El máximo tribunal resolvió ahora que esos recursos no podían prosperar y dejó firme la sentencia.
El antecedente de la detención de Urribarri
La situación judicial del ex-gobernador ya había derivado en una detención preventiva. En noviembre de 2024, la Justicia entrerriana había ordenado su prisión preventiva al considerar que existía riesgo de fuga.
Urribarri permaneció 50 días detenido hasta que, en enero de 2025, la Sala de Feria del Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos dispuso su excarcelación.
Ahora, con la condena firme, la Justicia entrerriana deberá avanzar con la ejecución de la pena impuesta.

