El reconocido periodista se sumó a la ola de críticas contra la gestión de Osvaldo Jaldo por el desastre en el sur provincial. Apuntó a la falta de obras, la «cara compungida» de los funcionarios en las fotos y el escándalo de los fondos no ejecutados.
Por Redacción El Federal Noticias

La crisis humanitaria que atraviesa el sur de Tucumán ha traspasado las fronteras provinciales y ya se instaló en la agenda de los principales medios nacionales. En las últimas horas, el periodista Tomás Dente lanzó una dura reflexión sobre la responsabilidad política detrás del barro y el agua que hoy mantienen a familias viviendo a la vera de la ruta 157.
A través de una intervención que se volvió viral, Dente no solo se solidarizó con los damnificados de La Madrid, Graneros y Niogasta, sino que puso el foco en la negligencia estatal que permitió que la historia se repita con una ferocidad incluso mayor a la de 2017.
«La inundación acusa y señala»
Con un tono cargado de indignación, el periodista cuestionó la puesta en escena oficial que suele repetirse en cada catástrofe. «Ya es imposible tener templanza al analizar los hechos. El agua, la tormenta y la inundación acusan, señalan culpables», sentenció Dente, haciendo referencia a la falta de previsión en una provincia donde ya llovió en tres meses lo que debería llover en todo un año.
Para el comunicador, las respuestas del Gobierno provincial han sido insuficientes y puramente reactivas. Criticó la falta de un plan real de infraestructura y el uso de la tragedia para el marketing político: «No queremos más fotos de funcionarios con botas de goma y cara compungida entregando un paquete de fideos. Lo que hace falta es que alguien se haga cargo de la falta de obras».
El escándalo de los 35 mil millones
Las palabras de Dente resuenan con más fuerza tras conocerse el relevamiento del Boletín Oficial que realizó este medio, donde se detalla que el gobierno de Osvaldo Jaldo recibió 35 mil millones de pesos en Aportes del Tesoro Nacional (ATN) para el plan Pre-Lluvia durante 2025, de los cuales solo ejecutó el 30%.
«Perdónenme, pero hablar de ‘Plan Pre-Lluvia’ cuando estas son las imágenes que vemos es una falta de respeto», agregó el periodista, sumándose al interrogante que hoy se hace toda la provincia: ¿Por qué, teniendo los recursos enviados por Nación, se destinaron apenas migajas al alquiler de maquinaria pesada para limpiar los ríos Marapa y Gastona?
Un sur abandonado a su suerte
Dente también hizo eco del drama humano en las localidades más olvidadas, como Niogasta, donde la ayuda estatal no llega y los vecinos dependen de guardavidas que trasladan mercadería en kayak.
Mientras el oficialismo provincial intenta blindar al ministro del Interior, Darío Monteros, y se trenza en cruces mediáticos con referentes de La Libertad Avanza, el análisis de Dente refleja el sentimiento de gran parte de la sociedad: la indignación ante un Estado que solo aparece cuando el desastre ya es irreversible, ignorando las herramientas de emergencia y los fondos que estaban disponibles para evitar que Tucumán terminara, una vez más, bajo el agua.
