La referente libertaria pidió investigar quién pagó el vuelo que llevó a la senadora bonaerense y Sergio Massa a Barbados. La denuncia también apunta contra Francisco De Narváez.
Hugo Roldán
El Federal Noticias
BUENOS AIRES.- La diputada nacional Lilia Lemoine denunció ante la Justicia a la senadora bonaerense Malena Galmarini por el viaje que realizó junto a su esposo, el ex-ministro de Economía de la gestión kirchnerista, Sergio Massa, a Barbados a bordo de un avión privado.
La denuncia fue realizada ante la UFI N°2 de La Plata luego de que trascendiera que el matrimonio habría utilizado un jet privado atribuido al empresario Francisco De Narváez, en un viaje cuyo costo estimado rondaría los U$S 400.000.
La diputada libertaria pidió que se investigue quién contrató y pagó la aeronave, si la esposa del ex-candidato a presidente de la nación, recibió el traslado como un beneficio gratuito y si existió algún vínculo entre esa eventual prestación y su condición de funcionaria pública.
La denuncia fue presentada por el abogado Leandro Furundarena, a partir de información publicada por distintos medios sobre el viaje del matrimonio.
En su presentación, Lemoine aclaró que el solo hecho de que una funcionaria utilice un avión privado no constituye un delito.
El planteo apunta a determinar si Galmarini recibió gratuitamente un beneficio económico de considerable valor proveniente de un empresario privado y, en ese caso, cuál fue el motivo de esa prestación.
La diputada también solicitó investigar si De Narváez o empresas vinculadas a su grupo económico, tienen o tuvieron contratos, concesiones, permisos, autorizaciones, beneficios fiscales o intereses regulatorios que dependan de decisiones del Estado bonaerense.
La intención es establecer si existió algún posible conflicto de intereses relacionado con el viaje.
Otro de los puntos que la Justicia deberá determinar es si Galmarini realizó alguna contraprestación económica por el traslado o si el costo fue asumido completamente por un tercero.
El viaje a Barbados
El viaje bajo investigación tuvo como destino Barbados, donde Massa y Galmarini viajaron en un jet privado tipo Gulfstream.
Según la información difundida, la aeronave estaría vinculada al empresario Francisco De Narváez y el costo total del traslado habría alcanzado aproximadamente los U$S 400.000.
El viaje adquirió relevancia pública debido a la condición de Galmarini, como senadora de la provincia de Buenos Aires y por la identidad del empresario al que se atribuye la aeronave.
Lemoine sostuvo que, frente a un beneficio de semejante magnitud, corresponde determinar con precisión quién afrontó el gasto y bajo qué circunstancias se produjo.
