Una consultora privada informó que la suba, se debe a la menor demanda y la escasez de algunos componentes importado.
Hugo Roldán
El Federal Noticias

A pocos días de la Semana Santa, comienza la búsqueda de los tradicionales huevos de Pascua y diversos productos de chocolate. La sorpresa por la variación de los precios con respecto al año pasado es mayúscula. La escalada inflacionaria y la escasez de productos importados, generó una suba de casi el 200%.
Un relevamiento realizado por el Instituto de Estudios de Consumo Masivo (Indecom), analizó que las dificultades para importar insumos básicos, causó una reducción en la producción, que se ve reflejada de manera directa en los precios y en el abastecimiento, de cara a los festejos de la primera semana de abril.
El ranking de subas lo encabezan los tradicionales huevos de chocolate, seguidos por el pescado y las pastas frescas, productos esenciales para quienes siguen al pie las consignas de la celebración cristiana.
La canasta de Pascuas registra en este 2023 aumentos promedio de un 150%, con productos que alcanzan picos de más de un 200%. En el caso de los huevos de chocolate, sufrieron un alza de entre un 80% y un 186%, según marca y calidad, indica el informe.
En el caso del pescado y los derivados del mar, la suba se ubica entre el 70% y el 160%, en comparación con el 2022. Por último, las tradicionales roscas de pascuas y las pastas frescas, en los que se observan incrementos que van desde un 68% hasta un 150%.
El trabajo también detalla que un huevo de primera marca de 110 gramos que en 2022 costaba alrededor de $1.200, mientras que hoy ronda entre los $3.000 y los $3.500, según el punto de venta o zona geográfica.
En el caso del pescado, la merluza pasó de 900 a 1.800 pesos, promedio por kilo en los últimos 12 meses, mientras que el filet de abadejo se fue de $1.600 a $4.000 en el mismo período. En cuanto al atún, las subas oscilan entre 120% y 160%.

Para las roscas de pascuas, los precios pasaron de los $1.000 en 2022, a $2.500 en promedio para este año, teniendo en cuenta la variabilidad de acuerdo al tamaño y la región. Por último, ya fuera del podio, el cuarto lugar lo ocupan otros derivados de la harina como las pastas frescas, que muestran incrementos de hasta un 110%, según indica el relevamiento.
