Se estrenó la serie sobre la vida del astro del fútbol mundial, y hay quienes remarcaron algunos errores en los que se incurrió al contar la historia.
Hugo Roldán
El Federal Noticias

Se estreno la serie «Maradona, sueño bendito«, realizada por BTF Media. Recrea relatos y recuerdos de una época de su vida de la cual no hay registros fílmicos. Invita, de algún modo, a un lindo viaje al pasado, donde florece el Maradona emotivo, sensible, rebelde, familiero y pícaro.
El arranque es muy duro, comienza con una escena muy fuerte y nunca esclarecida: ¿Qué pasó en Punta del Este, a comienzos de este milenio? ¿Qué tan cerca estuvo el ídolo de morirse de sobredosis a los 39 años, el 4 de enero de 2000?
Todo se inicia con una pantalla negra. Lo único que se escuchan son latidos. Luego, aparece la imagen deforme de un hombre excedido de todo: de peso, ingesta de comida, de drogas y de alcohol.
A los tumbos, Diego llega como puede a la casa junto al mar de Pablo Cosentino, donde según Carlos Ferro Viera (integrante del entorno maradoniano de esa época), armaron un “Lolapalooza de tres días”, tal como se describió, para recibir el año 2000………
Los ocho errores no forzados de los primeros tres capítulos de la serie Maradona, sueño Bendito, son los siguientes:
1) El General
La acción muestra la felicidad del pequeño Diego, cuando, a sus nueve años, don Francis Cornejo le confirma que queda fichado para ser parte de Los Cebollitas. El chico regresa sonriente a su casa, a compartir la noticia con su familia. Sin embargo, cuando entra a su casilla todos están tristes. De fondo se escucha a un locutor radial que informa la muerte del General Juan Domingo Perón.
Lo cierto es que Maradona tuvo nueve años entre de 1969 y 1970, mientras que Perón falleció el 1 de julio de 1974.
2) A todo color
“Mi primer sueño es jugar en el Mundial”. Pocas frases son tan icónicas como esa en el recorrido mediático de la vida de Maradona. Una y otra vez se vieron esas imágenes en blanco y negro, en donde un chico de 13 años hace jueguitos ante las cámaras del programa «Sábados Circulares», conducido por Pipo Mancera. La remera es blanca, con un número 10, el cuello y puños oscuros (muy posiblemente, rojos).
La serie le puso color a ese momento tantas veces difundido. Pero, sorpresivamente, el Diego de ficción viste una camiseta totalmente inversa: roja, con el número 10, el cuello y los puños blancos.
3) La apretada
En una de las tomas se lo ve a Francis Cornejo, entrenador de los Cebollitas, disfrutando de un partido de primera división de Argentinos. Junto a él hay un dirigente del club. Cerca, militares. Es octubre de 1976. Son tiempos de gobierno de facto.
“Precisamos que debute”, dice el directivo. “Todavía le falta. Hay que llevarlo de a poco”, responde Francis. “No le estoy pidiendo permiso, me están apretando”, cierra el hombre.
Consultado por el diario La Nación, el doctor Javier Roimiser, responsable del Departamento de Historia de Argentinos Juniors, explica que, si bien el general Carlos Guillermo Suárez Mason era fanático del equipo de la Paternal, recién comenzó a pisar fuerte en el club después del Mundial 78.
Al mismo tiempo, afirma que don Francis no solía ir a ver los partidos de primera división. Además, confirma que Diego pudo haber debutado bastante antes de aquel 20 de octubre de 1976. Desde comienzos de ese año ya se entrenaba con el plantel profesional. Pero no lo hizo porque pesaba sobre él una suspensión de cinco fechas, por una expulsión sufrida en septiembre en un partido de séptima división frente a Vélez.

4) Guillermo Blanco
Guillermo Abel Blanco es el periodista que más cerca estuvo de la familia Maradona desde su irrupción en los Cebollitas, a comienzos de los 70, hasta 1985. Incluso, fue su jefe de prensa de 1982 en adelante.
Según la serie, esa persona se rebautizó como «Ricardo Suárez». Se lo ve en varias ocasiones compartiendo charlas intimistas con el ídolo y con su familia, aconsejándolo y pidiéndole “algún título”. Por momentos parece ser uno más del clan Maradona.
Sorprende que en una serie que tuvo y tiene problemas legales por, por ejemplo, personificar con nombre y apellido a Claudia Villafañe y a Guillermo Coppola sin su consentimiento, altere a la vez el nombre de una persona clave en los primeros pasos de Diego con la prensa argentina y mundial.
5) O Rei
Año 1979. Diego viaja en auto hasta una mansión espectacular ubicada en Rio de Janeiro. Junto a un fotógrafo (don Ricardo Alfieri) y el periodista Guillermo Blanco (rebautizado como Ricardo Suárez), ingresan al jardín de la propiedad, maravillados por el gigantesco parque, la mansión de dos plantas y una inmensa piscina.
De pronto, aparece un hombre con figura atlética y tez morena. Es, según la serie, Pelé. Al ídolo brasileño lo rodean tres mujeres con muy poca ropa. Una de ellas se pasea en topless alrededor de los dos futbolistas. El joven Diego parece obnubilado. Pelé lo mira, cómplice. Luego, ya adentro de la casa, el brasileño toca la guitarra y se elogian mutuamente.
La realidad indica diferencias notables en ese encuentro cumbre. Organizado por el periodista Guillermo Blanco para una producción especial de la revista El Gráfico, la visita de Maradona a «O Rei» se dio en un contexto mucho más terrenal. Además del cronista y su fotógrafo, a Diego lo acompañó su papá. Nadie de los que formaron parte de esa reunión la recuerdan como se la cuenta.
6) La final
Casi al final del segundo capítulo, el plantel juvenil campeón del mundo en Tokio 1979 regresa a Argentina luego de consagrarse. De fondo, un relator dice: ““El equipo de Menotti derrotó por 2 a 0 a la Unión Soviética, uno de los rivales más difíciles del torneo”.
La definición del Mundial Juvenil Tokio 1979 terminó en realidad 3 a 1 en favor del seleccionado albiceleste. De hecho, el tercer gol lo hizo precisamente Maradona, de tiro libre.

7) La firma
Otro de los momentos icónicos de la vida de Diego. El viernes 20 de febrero de 1981 se detuvo el país. O casi. Ese día, cerca de las 14.30, Maradona firmó su contrato con Boca Juniors. Aunque en realidad fue toda una puesta en escena para los medios, ya que el vínculo oficial había sido rubricado la noche anterior.
Con sus rulos característicos al viento y su sonrisa marca registrada, la joven promesa causó una revolución cuando ingresó al club por el portón que da a Del Valle Iberlucea, que ahora se usa para que ingrese el micro con el plantel.
De chomba azul, jeans y zapatillas de lona claras, Diego fue consciente de que en ese instante le estaba cumpliendo el sueño a su padre.
La firma, televisada, la realizó rodeado de Próspero Cónsoli, presidente de Argentinos Juniors, y Martín Benito Noel, su par de Boca.
Sorprendentemente, cuando se recrea ese momento en la serie, Maradona viste un traje claro, y al momento de firmar solo aparecen Jorge Cyterspiler, su mánager de entonces, y Guillermo Coppola, el hombre que lo sucedió.
8) Fiesta loca
Según la serie, Diego Maradona comienza a derrapar la mismísima noche en la que firma su contrato con Boca. El ídolo acepta una propuesta de Guillermo Coppola y termina en un boliche, junto a Jorge Cyterspiler, rodeado de mujeres, bebiendo champagne y totalmente desenfrenado. A continuación, pasa la noche con una de las vedettes del momento, que era novia de Coppola (se llama de otra manera, pero todo indica que es Amalia «Yuyito» González).
La realidad es que la jornada del 20 de febrero de 1981 fue tan maradoniana como todas las posteriores. Luego de firmar con Boca, Diego se fue a almorzar a una cantina de la Boca con Guillermo Blanco y Cyterspiler. De allí fue a La Candela para conocer a sus nuevos compañeros y a su DT, y un par de horas más tarde volvió a dirigirse a «La Bombonera», donde por la noche disputó un amistoso en el que jugó el primer tiempo para Argentinos y el segundo, para Boca.
Luego, volvió con sus compañeros a «La Candela» y siguió concentrado para debutar, de manera oficial, apenas dos días más tarde ante Talleres de Córdoba, también en Brandsen 805.
Al mismo tiempo, Diego siempre estableció Barcelona y el año 1983 como el lugar y el momento en el que comenzó a consumir estupefacientes. Y el vínculo con Coppola comenzó en 1985.
La serie de Diego es una ficción, y en la ficción hay asesinos, mafiosos, villanos, vagos y atorrantes, es una ficción, la vida es otra cosa.
