Con circulación de dengue y chikunguña en países limítrofes y una temporada de influenza más temprana, especialistas advierten sobre un escenario sanitario dinámico y la necesidad de reforzar la prevención y la vacunación.

El escenario sanitario en Argentina y la región vuelve a encender alertas. La circulación activa de dengue y chikunguña en países limítrofes, sumada a un inicio anticipado de la temporada de virus respiratorios, llevó a especialistas y autoridades a reforzar las estrategias de prevención y vigilancia de cara a 2026.
El foco está puesto en anticiparse a posibles brotes, fortalecer los sistemas de salud y promover la vacunación en los grupos de riesgo.
Frontera norte en alerta
En el norte argentino, especialmente en zonas de frontera, la situación epidemiológica genera especial preocupación.
La provincia de Salta avanzó en una coordinación binacional con Bolivia, donde ya se reportaron más de 100 casos de dengue en Tarija y miles de casos de chikunguña en Santa Cruz.
El movimiento constante entre ambos países eleva el riesgo de circulación viral en el territorio argentino.
Como respuesta, se acordó reforzar la articulación entre hospitales, mejorar el intercambio de información en tiempo real y avanzar en capacitaciones conjuntas.
Dengue: un riesgo que sigue presente
A nivel regional, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) advirtió que el dengue continúa siendo una amenaza significativa.
Durante 2025, se registraron millones de casos en América, con miles de cuadros graves y más de dos mil fallecimientos.
Si bien los datos iniciales de 2026 muestran una disminución respecto al año anterior, los especialistas insisten en que el contexto sigue siendo inestable.
La circulación simultánea de distintos serotipos del virus mantiene vigente el riesgo de brotes y formas graves de la enfermedad.
Gripe: campaña adelantada
En paralelo, las autoridades sanitarias decidieron adelantar la campaña de vacunación antigripal 2026, ante la evidencia de que los virus respiratorios están comenzando a circular cada vez más temprano.
El objetivo es lograr una mayor cobertura antes del pico de contagios y reducir el impacto en los grupos más vulnerables.
“La experiencia reciente demuestra que los escenarios pueden cambiar rápidamente. La vigilancia activa y la articulación entre jurisdicciones son claves”, señaló el infectólogo Pablo Bonvehí.
Prevención y vacunación, claves
Los especialistas coinciden en que la mejor estrategia frente a este escenario es combinar herramientas:
Vacunación oportuna, especialmente en grupos de riesgo
Consulta médica precoz ante síntomas
Refuerzo de medidas de prevención comunitaria
En el caso del dengue, el rol de la comunidad es fundamental. Las acciones de descacharreo —eliminar recipientes con agua estancada— siguen siendo la principal medida para evitar la reproducción del mosquito Aedes aegypti.
También se recomienda el uso de repelentes, mosquiteros y ropa adecuada en zonas de riesgo.
Un escenario sanitario desafiante
La coexistencia de dengue, chikunguña y virus respiratorios plantea un desafío adicional para el sistema de salud, que debe responder a múltiples enfermedades en simultáneo.
En ese contexto, la coordinación regional, la vigilancia epidemiológica y la prevención se consolidan como herramientas clave para reducir el impacto de posibles brotes.
Los especialistas insisten en un mensaje claro: anticiparse es la mejor estrategia en un escenario sanitario cada vez más dinámico.
