
El oficialismo rechazó investigar los gastos de la ANSES en las dos primeras cuotas del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), pese a las irregularidades detectadas en su implementación.
«Hubo notas periodísticas y denuncias sobre cobros indebidos del IFE y creemos que sería útil para la administración nacional que un organismo de control externo como la AGN pueda realizar informes sobre los pagos ya cumplidos y sobre el proceso de selección e inclusión de beneficiarios», planteó el auditor.
Pero la mayoría kirchnerista y sus aliados señalaron que la AGN no puede auditar un plan durante su ejecución, más allá de que los dos primeros pagos del IFE ya fueron realizados previamente y se detectaron deficiencias en la base de datos de ANSES, que permitieron el cobro por parte de más personas de las previstas originalmente en algunas provincias, mientras hubo otra gente que no pudo acceder a ese subsidio estatal.
Tal situación quedó al descubierto recientemente con casos resonantes de legisladores de diversas provincias denunciados por cobrar la prestación así como el «colador» en el que se convierte la frontera con Bolivia para que crucen extranjeros a cobrar planes y el mismo IFE, que no se aprobó auditar.
Juan Forlón, Javier Fernández, Graciela De la Rosa y Gabriel Mihura, los auditores oficialistas rechazaron el pedido indicando que la AGN solo puede realizar auditorías una vez finalizado el ejercicio presupuestario.
El mismo argumento fue utilizado cuando se propuso auditar los gastos presupuestarios de la pandemia y las compras realizadas por el Estado que se realizan en carácter de compras directas sin ningún tipo de control.
Recién en el 2021 estarían dispuestos a revisar lo que es evidente que no funciona con un criterio de transparencia en el uso de los recursos públicos, que además no están llegando a quienes más lo necesitan.
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